El Tiempo cambia de formato para frenar sus millonarias pérdidas

La caída de los ingresos y el aumento de los costos obligan al diario a ajustar su modelo de negocio. En 2025 perdió más de $37.300 millones.

El cambio de formato del periódico El Tiempo, que adopta el estilo tabloide, responde a una estrategia que combina modernización editorial y reducción de costos, en medio de las millonarias pérdidas que enfrenta el medio de comunicación, propiedad del empresario Luis Carlos Sarmiento Angulo.

La transformación se produce en un contexto de dificultades económicas para la prensa tradicional, golpeada por el encarecimiento del papel, la disminución de los ingresos y los cambios en los hábitos de consumo de información. A estos factores se suma la necesidad de recuperar la credibilidad de los medios y adaptarse a un mercado cada vez más competitivo.

El nuevo formato representa una apuesta por modernizar la presentación del diario, una tendencia adoptada por importantes medios de comunicación en el mundo y que su competidor, El Espectador, implementó hace más de una década. Sin embargo, detrás de este cambio también existe un objetivo financiero: reducir los gastos operativos y contener las pérdidas.

Pérdidas millonarias y caída de los ingresos

Las cifras financieras de 2025 reflejan la magnitud de los desafíos económicos de El Tiempo. Ese año, el diario perdió $37.307 millones, lo que lo ubicó como el segundo medio de comunicación del país con mayores pérdidas, después de RCN Radio, que registró un saldo negativo de $39.029 millones.

A la situación se suma la reducción de sus ingresos. Mientras que en 2024 el periódico obtuvo $247.256 millones, en 2025 la cifra descendió a $218.158 millones, una caída del 11,8 %.

Este panorama obliga a la compañía a revisar sus gastos y buscar alternativas para mejorar sus resultados financieros. Entre las medidas de ajuste se encuentran la reducción de la planta de personal, la salida de periodistas y trabajadores con décadas de antigüedad y el cambio de sede, relacionado con el desarrollo de proyectos de vivienda en los terrenos que ocupaba el medio.

Un modelo de negocio en transformación

La situación de El Tiempo refleja las dificultades que atraviesa la prensa tradicional en Colombia y otros países. La migración de las audiencias hacia las plataformas digitales, la competencia por la publicidad, las nuevas formas de acceder a las noticias y la pérdida de credibilidad han obligado a los medios a replantear sus modelos de negocio.

En este escenario, el cambio de formato constituye una de las decisiones para ajustar la operación del periódico. No obstante, el reto va más allá de reducir el tamaño de sus páginas o disminuir los costos de impresión: implica encontrar fuentes de ingresos sostenibles, conservar a sus lectores y recuperar la confianza del público.

Para El Tiempo, el desafío consiste en lograr que la modernización editorial y los recortes de gastos se traduzcan en mejores resultados financieros, en un mercado donde la transformación tecnológica ha cambiado las reglas del negocio periodístico.