Niños, artistas y formadores de las veredas de Sumapaz llevaron música, danza, teatro y voces campesinas al corazón de Bogotá durante el IV Encuentro “Del Páramo a la Ciudad”.

Las montañas de Sumapaz bajaron este sábado hasta el corazón de Bogotá. Sus músicas, sus danzas, sus voces infantiles y parte de la memoria campesina de sus veredas llegaron al Jardín Botánico de Bogotá durante el IV Encuentro “Del Páramo a la Ciudad”, una jornada que puso frente a frente dos dimensiones de una misma capital: la rural y la urbana.
Una delegación de 37 personas, entre artistas, docentes formadores y acompañantes, participó en este encuentro organizado por la Alcaldía Local de Sumapaz, con el propósito de abrir un espacio para la circulación de las expresiones culturales campesinas y promover un intercambio entre quienes habitan las veredas de la localidad y quienes viven en el centro urbano.
Sumapaz, reconocida como la única localidad completamente rural de Bogotá, llegó al Jardín Botánico no solamente como territorio geográfico, sino como una comunidad con una identidad cultural propia que encontró en el arte una manera de contar su historia.
La jornada comenzó a las 10:00 de la mañana con un recorrido guiado por las instalaciones del Jardín Botánico. Más tarde, entre la 1:00 y las 2:40 de la tarde, el escenario se transformó en una ventana hacia las montañas del sur de Bogotá con las presentaciones de los diferentes procesos artísticos y culturales que se desarrollan en Sumapaz.
Entre las agrupaciones participantes estuvo el Grupo Folclórico Raíces de Mi Tierra, procedente de la vereda Capitolio, que presentó expresiones tradicionales de música y danza andina, entre ellas la Danza de las Lanzas y la carranga.
La jornada también tuvo como protagonistas a los niños y niñas de las diferentes veredas. El Coro de Voces Blancas llevó al público canciones relacionadas con la vida campesina, la naturaleza y el cuidado del páramo, convirtiendo las voces infantiles en una de las expresiones más representativas del encuentro.
Pero detrás de cada presentación hay un proceso de formación que se desarrolla en el territorio. La participación de los grupos hace parte de los procesos de la Escuela de Formación Artística, Cultural, Rural y Campesina de Sumapaz, un espacio desde el cual niños, jóvenes y adultos encuentran en las diferentes disciplinas artísticas una herramienta para fortalecer su identidad y preservar sus tradiciones.
En este trabajo han sido fundamentales formadores como Alexandra Torres, así como el acompañamiento de la Alcaldía Local de Sumapaz, que ha respaldado procesos y agrupaciones como Retoño Sumapaceño, Con Neblina y Luciérnagas Teatro.
Más que una sucesión de presentaciones, el encuentro representó una oportunidad para que la Bogotá urbana se acercara a una realidad que muchas veces parece distante pese a formar parte de la misma ciudad.
Porque Sumapaz no es solamente el páramo que aparece en los mapas de Bogotá. También son sus campesinos, sus veredas, sus historias, sus músicas, sus niños y las tradiciones que durante generaciones han construido una identidad propia en medio de las montañas.
“Del Páramo a la Ciudad” permitió precisamente ese encuentro: que las expresiones nacidas en las veredas cruzaran las fronteras geográficas y simbólicas que durante años han separado a la Bogotá rural de la urbana.



