
El movimiento telúrico tuvo su epicentro en el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, y fue sentido con intensidad en diferentes regiones del país. La magnitud y la duración del fenómeno generaron preocupación entre miles de ciudadanos, quienes se preguntaron cuánto tiempo permaneció realmente el movimiento.
El Servicio Geológico Colombiano (SGC) explicó que no existe una única respuesta para determinar cuánto duró un terremoto, debido a que la duración puede medirse de diferentes maneras.
De acuerdo con el organismo, las estaciones de monitoreo ubicadas cerca del epicentro registraron entre 90 segundos y dos minutos de movimiento sísmico significativo. Esta corresponde a la duración instrumental del fenómeno y no necesariamente coincide con el tiempo durante el cual las personas sintieron el movimiento.
La percepción del sismo puede variar dependiendo de factores como la distancia entre una persona y el hipocentro, las características del terreno y el tipo de construcción donde se encuentre.
El terreno influye en la percepción
El SGC explicó que los suelos blandos pueden amplificar las ondas sísmicas, haciendo que el movimiento sea percibido durante más tiempo y con mayor intensidad.
En contraste, los terrenos conformados principalmente por rocas rígidas tienden a reducir este efecto. Por esta razón, dos personas ubicadas en lugares diferentes pueden experimentar un mismo terremoto de manera distinta.
Además, los instrumentos utilizados para monitorear la actividad sísmica continúan registrando las ondas durante varios minutos después de que el movimiento deja de ser perceptible para la población.
Esto significa que la duración registrada por los sismómetros puede ser superior al tiempo durante el cual las personas sintieron el terremoto.
Tres formas de medir la duración de un terremoto
El Servicio Geológico Colombiano precisó que la duración de un sismo puede hacer referencia a diferentes momentos del fenómeno: el tiempo que tomó la ruptura que originó el terremoto, el periodo durante el cual las ondas fueron detectadas por los instrumentos o el lapso durante el cual el movimiento fue percibido por la población.
Estas tres mediciones no necesariamente coinciden.



