La entidad reafirma su compromiso con la protección del páramo, la restauración ecológica y el rescate de la memoria muisca en El Verjón Alto.
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) logró recuperar la propiedad de un terreno de alto valor ambiental y cultural ubicado en la vereda El Verjón Alto, zona rural de Bogotá. Se trata de un predio de 124,15 hectáreas reconocido como un mosaico de riqueza ecológica altoandina y de páramo, que estuvo ocupado irregularmente durante casi dos décadas.
El proceso judicial, que se extendió por más de 19 años, culminó con la decisión del Tribunal Superior de Bogotá, que en junio de 2024 confirmó la sentencia del Juzgado 45 del Circuito de Bogotá, reconociendo a la CAR como única propietaria del terreno de uso público. En cumplimiento de esta orden judicial, el ocupante inició la entrega formal del inmueble en julio de 2024.
Un territorio de riqueza natural y legado ancestral
El predio El Verjón Alto fue adquirido por la CAR en 1996 mediante compraventa al Departamento de Cundinamarca, con el propósito de conservar y proteger un ecosistema estratégico que hace parte de la cuenca del río Blanco. Esta zona alberga especies de flora altoandina esenciales para la regulación hídrica y los servicios ecosistémicos de la región.
Además de su valor ecológico, el terreno tiene un profundo significado cultural. Es reconocido como territorio ancestral muisca (resguardo Saque), donde se encuentran lagunas sagradas utilizadas en el pasado para ceremonias indígenas y observaciones astronómicas. También atraviesa el predio un tramo de 1.775 metros del histórico Camino Real Soachí, vestigio patrimonial de la conexión ancestral entre los pueblos indígenas de la sabana.
Casi 20 años de disputa por un terreno público
Aunque la CAR figura como propietaria desde 1996, según la Escritura Pública 3631 del 12 de diciembre de ese año, el predio fue ocupado en 2005 por un particular que alegaba derechos de posesión hereditaria. Durante años, esta ocupación derivó en diversas acciones legales y conflictos que retrasaron la restitución del terreno.
La primera sentencia favorable a la CAR se emitió en febrero de 2020, cuando el Juzgado 45 del Circuito de Bogotá reconoció que el predio es de uso público y no susceptible de posesión privada. Tras la apelación del ocupante, la CAR sostuvo su defensa y finalmente obtuvo un fallo definitivo a su favor en 2024.
Protección del páramo y educación ambiental
Con la recuperación efectiva del terreno, la CAR anunció que fortalecerá acciones de conservación, restauración ecológica y educación ambiental con enfoque etnocultural.
“La recuperación de este predio representa para la CAR la oportunidad de proteger, restaurar y conservar un área de páramo, además de honrar nuestro compromiso con la gobernanza ambiental del territorio”, señaló Alfred Ballesteros, director general de la CAR Cundinamarca.
La entidad proyecta desarrollar en la zona programas de apropiación social, rescate de saberes ancestrales y reconstrucción del tejido comunitario a través de la valoración ambiental y cultural de este ecosistema.
Con este logro judicial, la CAR reafirma su papel como guardiana del patrimonio natural y cultural de Cundinamarca y Bogotá, garantizando que El Verjón Alto vuelva a cumplir su función como área de conservación, investigación y educación ambiental.