El departamento registró 262 incendios forestales durante agosto, el mes con mayor número de emergencias en 2026. Los eventos afectaron 50 municipios y dejaron cerca de 2.711 hectáreas comprometidas en lo corrido del año.

Agosto se convirtió en el mes más crítico de 2026 para Cundinamarca por la ocurrencia de incendios forestales. Durante sus 31 días se reportaron 262 emergencias en 50 municipios, lo que representa un promedio superior a ocho incendios diarios y cerca del 80 % de las áreas afectadas durante el año.
De acuerdo con el balance de la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres (UAEGRD), en lo corrido de 2026 se han registrado 755 incendios forestales en el departamento, con aproximadamente 2.711 hectáreas de vegetación afectadas en 75 municipios pertenecientes a 12 provincias.
Ante este panorama, la Gobernación de Cundinamarca mantiene, junto con los cuerpos operativos del departamento, las acciones de prevención, preparación y respuesta frente a las condiciones climáticas previstas para los próximos meses.
También aumenta la preocupación por el abastecimiento de agua

A las emergencias por incendios forestales se suman dificultades relacionadas con el abastecimiento hídrico en municipios como Tocaima, Apulo, Pulí, La Mesa, Anapoima, Viotá, Cáqueza, Bituima y San Juan de Rioseco.
Para atender esta situación, Empresas Públicas de Cundinamarca (EPC) ha dispuesto el suministro de agua mediante carrotanques a las comunidades que requieren apoyo.
El panorama para septiembre mantiene la atención de las autoridades. El Ideam prevé condiciones de temperatura y precipitación que podrían favorecer la aparición y propagación de incendios forestales. Sin embargo, las autoridades recuerdan que la presencia del fenómeno de El Niño no significa que desaparezcan por completo las lluvias.
Por ello, los organismos de emergencia mantienen su capacidad de respuesta tanto frente a incendios forestales como ante posibles emergencias asociadas a las precipitaciones.
Alerta por la intensidad de El Niño
Las proyecciones climáticas también mantienen la preocupación para el último trimestre del año. Los pronósticos señalan una probabilidad del 69 % de que El Niño alcance una intensidad “muy fuerte” durante octubre, noviembre y diciembre de 2026, con posibilidad de que sus efectos se prolonguen hasta el primer trimestre de 2027.
Ante este escenario, la Gobernación expidió el pasado 25 de agosto la Circular No. 012, mediante la cual se prohíben y suspenden las quemas abiertas controladas en las zonas rurales de los 116 municipios de Cundinamarca.
La restricción incluye las quemas relacionadas con actividades agrícolas y mineras y busca disminuir los factores que puedan desencadenar nuevos incendios forestales. El incumplimiento de la medida puede dar lugar a las sanciones correspondientes.
Autoridades piden evitar quemas

El gobernador Jorge Emilio Rey ha advertido sobre el origen provocado de una parte importante de los incendios registrados en el departamento y ha insistido en la necesidad de fortalecer las medidas de prevención.
La UAEGRD, por su parte, reiteró a las administraciones municipales la importancia de mantener convenios activos con los cuerpos de bomberos, con el propósito de garantizar una respuesta oportuna ante incendios forestales y otras emergencias, en cumplimiento de lo establecido por la Ley 1575 de 2012.
Actualmente, 101 municipios cuentan con planes de contingencia activos frente al fenómeno de El Niño. La UAEGRD acompaña técnicamente a los 15 municipios que aún no han culminado este proceso, con el objetivo de fortalecer sus capacidades de prevención y respuesta durante los próximos meses.
Cundinamarca mantiene la alerta
Con agosto como el mes de mayor impacto por incendios forestales, las autoridades departamentales mantienen la vigilancia sobre las condiciones climáticas y hacen un llamado a la ciudadanía para evitar quemas y cualquier actividad que pueda generar incendios, especialmente en zonas rurales.
La combinación de altas temperaturas, condiciones de sequedad y posibles quemas mantiene el riesgo elevado en diferentes regiones de Cundinamarca, por lo que la prevención será clave para reducir nuevas emergencias durante el cierre de 2026.



