Inundaciones en Córdoba: 14 muertos y más de 140.000 damnificados por lluvias atípicas

Las inundaciones en Córdoba y Sucre dejan miles de viviendas destruidas, cultivos anegados y cerca de 50.000 familias afectadas. El presidente Gustavo Petro evalúa declarar la emergencia económica, ambiental y social para agilizar recursos y enfrentar una crisis que ya supera la capacidad ordinaria del Estado.

La emergencia por las lluvias extremas en el Caribe colombiano sigue agravándose. En Córdoba, al menos 140.000 personas han resultado damnificadas, según informó el gobernador Erasmo Zuleta durante un Consejo de Ministros encabezado por el presidente Gustavo Petro en Montería. La cifra, que en la mañana era de 120.000 afectados agrupados en 40.000 familias, aumentó en el transcurso del día.

El Gobierno nacional confirmó al menos 14 personas fallecidas en Córdoba y Sucre, cerca de 9.000 viviendas destruidas y alrededor de 50.000 familias afectadas. Además, se reportan 35.000 hectáreas de cultivos inundadas y más de 300.000 personas comprometidas directa o indirectamente por la emergencia.

Una temporada seca que nunca llegó

Casco urbano de la ciudad de Montería bajo las aguas.

Febrero, tradicionalmente seco en la región Caribe, ha estado marcado por lluvias intensas derivadas de la convergencia de varios fenómenos climáticos, entre ellos frentes fríos provenientes del hemisferio norte.

“En un día cayó la lluvia que se esperaba para todo un mes”, explicó la directora del Ideam, Ghisliane Echeverry, quien advirtió que este año no se consolidó una temporada seca. Aunque se prevé una disminución gradual de las precipitaciones en los próximos días, se mantendrán las alertas hidrológicas ante el alto riesgo de nuevas inundaciones y deslizamientos, dado que los suelos permanecen saturados.

El panorama no es alentador: en marzo y abril iniciaría la temporada habitual de lluvias, que impacta especialmente al Caribe y la región andina.

Más de 100 emergencias en 14 departamentos

Panorama del río Sinú.

La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) informó que las lluvias han generado más de 100 emergencias en 84 municipios de 14 departamentos. Córdoba concentra el mayor impacto, con más de 33.000 familias damnificadas por desbordamientos de ríos como el Sinú y el San Jorge.

Municipios como Canalete, Puerto Escondido, Los Córdobas, Montelíbano, Tierralta, Puerto Libertador, Lorica y San Bernardo reportan extensas zonas bajo el agua, viviendas colapsadas y vías terciarias intransitables.

En respuesta, se han desplegado 21 operaciones de asistencia humanitaria y 20 vuelos con apoyo de la Fuerza Aeroespacial Colombiana y la Policía Nacional, transportando cerca de 30 toneladas de ayuda. Más de 13.000 kits de emergencia han sido distribuidos, con la participación de unas 600 unidades operativas de la Defensa Civil, la Cruz Roja y las Fuerzas Militares.

Petro evalúa decretar emergencia económica

Ante la magnitud del desastre, el presidente Gustavo Petro anunció que estudia declarar una nueva emergencia económica, ambiental y social. “Debo declarar de nuevo la emergencia económica, ambiental y social en la región y puede extenderse al país”, escribió el mandatario en su cuenta de X.

Durante el Consejo de Ministros, el jefe de Estado planteó dos caminos para obtener recursos extraordinarios: convocar al Congreso en plena campaña electoral o decretar la emergencia. También explicó que la Ley de Garantías limita la asignación de recursos en época preelectoral, lo que dificulta respuestas más ágiles.

El mandatario cerró la reunión en la madrugada con la promesa de anunciar decisiones en los próximos días.

Debate por la hidroeléctrica de Urrá

Hidroeléctrica de Urrá

Petro señaló como uno de los factores agravantes la operación de la hidroeléctrica de Urrá, ubicada entre Córdoba y Antioquia. Según el presidente, el embalse estaba “súper lleno” y habría liberado agua en condiciones que empeoraron la situación.

“Había abundancia de agua y ahora la botan gratuitamente de manera exageradamente dañina”, cuestionó.

El director de la UNGRD, Carlos Carrillo, pidió prudencia frente al debate y priorizar la atención humanitaria. Aunque reconoció que la represa “estaba llena y no tenía mayor margen de amortiguación”, anunció investigaciones para determinar posibles irregularidades.

Impacto agrícola y riesgo de inseguridad alimentaria

El golpe al sector agropecuario es significativo. Miles de hectáreas permanecen bajo el agua, con pérdidas en cultivos y deterioro en la calidad de los productos. Esto amenaza los ingresos de pequeños productores y aumenta el riesgo de inseguridad alimentaria, en una región que ya enfrenta alertas por aumento del hambre, según advertencias previas de la FAO.

El gobernador Zuleta insistió en la necesidad de un “gran plan de reactivación económica” para evitar efectos socioeconómicos prolongados.

Un territorio históricamente vulnerable

Córdoba, atravesado por amplias planicies y ríos que descienden de los Andes, ha sido históricamente propenso a inundaciones. Durante el siglo XX, la construcción de diques y jarillones para expandir la frontera ganadera modificó el flujo natural del agua, ocupando antiguas ciénagas y humedales que hoy vuelven a anegarse.

Tanto el gobernador como la UNGRD han cuestionado la falta de inversión estructural en prevención. “Lo que se ha gastado atendiendo emergencias en los últimos 10 años supera lo que se necesitaría para soluciones definitivas”, afirmó Zuleta. Carrillo, por su parte, pidió mayor compromiso financiero de alcaldías y gobernaciones en planes preventivos.

Mientras el Ideam mantiene las alertas y el Gobierno evalúa medidas extraordinarias, el Caribe colombiano enfrenta una de las temporadas más críticas de los últimos años, con miles de familias que aún esperan soluciones urgentes y sostenibles.