Bomba sin explotar en la frontera Colombia–Ecuador desata tensión diplomática

Hallazgo de un artefacto de alto poder en territorio colombiano abre investigación binacional y cruce de declaraciones entre Bogotá y Quito.

Un equipo del The New York Times documentó el hallazgo de una bomba sin explotar en una finca ubicada en la frontera entre Colombia y Ecuador, tras denuncias de campesinos de la zona. El artefacto, identificado por expertos como una Mark 82 de 500 libras —de uso común en operaciones aéreas—, fue encontrado a pocos metros de una vivienda rural habitada por una familia dedicada al cultivo de coca.

Según testimonios recogidos en terreno, el descubrimiento coincidió con reportes de operaciones militares ecuatorianas en el norte de ese país. Daisy Toro, una menor de 13 años residente en la finca, aseguró haber visto dos aeronaves sobrevolar el área el pasado 3 de marzo, en simultáneo con denuncias de actividad aérea a lo largo del río San Miguel.

El medio estadounidense entrevistó testigos, registró evidencia fotográfica del explosivo y notificó al Gobierno colombiano ante el riesgo para la población civil.

El hallazgo provocó una inmediata reacción del presidente Gustavo Petro, quien sugirió que la bomba habría sido lanzada desde territorio ecuatoriano. “Tenemos que investigar esto bien. La bomba está activa, es peligrosa”, afirmó, al tiempo que ordenó a las Fuerzas Militares asegurar y neutralizar el artefacto.

Desde Quito, el presidente Daniel Noboa rechazó las acusaciones y aseguró que las operaciones militares de su país se han mantenido dentro de su espacio aéreo. “Estamos actuando en nuestro territorio, no en el suyo”, escribió en la red social X.

De acuerdo con especialistas, una bomba de este tipo podría generar una explosión equivalente a 192 libras de TNT, con capacidad de causar daños letales por fragmentación en un radio de hasta 230 metros y afectaciones por onda expansiva a más de 580 metros.

Ante la situación, el Ministerio de Defensa de Colombia confirmó el despliegue de unidades de la fuerza pública en la zona fronteriza para asegurar el área y activar equipos especializados que verifiquen el origen del artefacto y procedan a su desactivación.

El ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, indicó que las autoridades buscan “confirmar o desvirtuar” el hallazgo de una bomba de uso militar, en medio de una creciente tensión diplomática que podría escalar si se comprueba una violación del espacio aéreo colombiano.

Fotos. The New York Times