Un nuevo estudio científico revela que el calentamiento global se está acelerando a un ritmo sin precedentes. En la última década, la temperatura del planeta ha aumentado hasta 0,35 °C por década, casi el doble del ritmo registrado desde 1970, lo que podría adelantar el cruce del límite crítico de 1,5 °C antes de 2030.
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La humanidad está calentando el planeta más rápido que nunca. Un estudio ha encontrado que el cambio climático se está intensificando a un ritmo mayor del estimado previamente, incluso después de eliminar el efecto de fluctuaciones naturales como El Niño, erupciones volcánicas o ciclos solares.
Según el estudio, la tasa de calentamiento global pasó de menos de 0,2 °C por década entre 1970 y 2015 a alrededor de 0,35 °C por década en los últimos diez años. Se trata de la velocidad más alta registrada desde que comenzaron las mediciones sistemáticas de temperatura en 1880.
“Si la tasa de calentamiento observada en la última década continúa, el mundo podría superar de forma permanente el límite de 1,5 °C establecido en el Acuerdo de París antes de 2030”, advirtió el científico climático Stefan Rahmstorf, del Instituto de Potsdam para la Investigación del Impacto Climático y coautor del estudio.
El papel de los factores naturales
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Las temperaturas extremas registradas en los últimos años han estado influenciadas también por factores naturales, como El Niño, los ciclos solares y la actividad volcánica. Esto llevó a los científicos a preguntarse si las recientes cifras récord eran anomalías temporales o el reflejo de una aceleración real del calentamiento global.
Para resolver esa duda, los investigadores aplicaron un método de “reducción de ruido”, que filtra la influencia de factores naturales en los registros climáticos. El análisis se realizó sobre cinco de las principales bases de datos de temperatura global utilizadas por la comunidad científica.
En todos los conjuntos de datos se detectó una aceleración clara del calentamiento a partir de 2013 o 2014.
Debate científico sobre la magnitud del fenómeno

El científico climático Zeke Hausfather, de Berkeley Earth, quien no participó en la investigación, señaló que existe un consenso creciente sobre la aceleración del calentamiento, aunque todavía se debate la magnitud exacta del fenómeno.
“Hay un acuerdo bastante generalizado de que el calentamiento se ha acelerado en los últimos años. Sin embargo, aún no está completamente claro cuánto del aumento reciente responde a factores forzados por la actividad humana y cuánto a variabilidad natural”, explicó.
El planeta ya se ha calentado aproximadamente 1,4 °C respecto a los niveles preindustriales, impulsado principalmente por la acumulación de dióxido de carbono en la atmósfera. Este calentamiento también se ha visto intensificado por la reducción reciente de contaminantes de azufre, que anteriormente generaban un leve efecto de enfriamiento.
Un estudio anterior en el que participó Hausfather estimó una aceleración ligeramente menor, de 0,27 °C por década, pero igualmente preocupante.
“De cualquier manera, representa un aumento significativo en la velocidad del calentamiento global”, afirmó.
El umbral crítico de 1,5 °C
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Los investigadores advierten que, si la tendencia actual continúa, el planeta podría superar el límite de 1,5 °C en los próximos años.
Según uno de los conjuntos de datos analizados, elaborado por el servicio climático Copernicus de la Unión Europea, el umbral podría cruzarse este mismo año si el ritmo de calentamiento no disminuye. Otros análisis sitúan ese punto entre 2028 y 2029.

La científica climática Claudie Beaulieu, de la Universidad de California en Santa Cruz, señaló que este escenario reduciría considerablemente la ventana de tiempo para limitar el calentamiento incluso a 2 °C.
No obstante, advirtió que la aceleración detectada podría ser temporal.
¿Una tendencia permanente o un fenómeno pasajero?
Beaulieu recordó que un episodio fuerte de El Niño en 1998 generó un período de aparente calentamiento anómalo, seguido por una desaceleración relativa que algunos interpretaron como una “pausa” en el calentamiento global.
Por ello, los científicos subrayan la necesidad de seguir monitoreando las temperaturas en los próximos años para determinar si la aceleración actual es una tendencia permanente o una variación temporal dentro del sistema climático.
Riesgo de puntos de inflexión climáticos
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Muchos expertos consideran que un calentamiento de entre 1,5 °C y 2 °C podría activar puntos de inflexión climáticos, cambios irreversibles en sistemas como los glaciares, los bosques o las corrientes oceánicas.
Aunque esos procesos pueden desarrollarse durante décadas o siglos, los impactos inmediatos ya son evidentes: olas de calor más intensas, tormentas más fuertes y lluvias más extremas.
La Organización Meteorológica Mundial confirmó que los últimos tres años han sido los más calurosos jamás registrados, mientras continúan aumentando las emisiones de gases de efecto invernadero.
La clave: reducir las emisiones
Para los científicos, la evolución futura del clima depende directamente de la reducción de emisiones de combustibles fósiles.
“La rapidez con la que la Tierra siga calentándose dependerá en última instancia de la velocidad con la que reduzcamos las emisiones globales de dióxido de carbono a cero”, concluyó Rahmstorf.