El Ministerio de Hacienda anunció la reprogramación parcial de los recursos destinados al metro de Bogotá para 2025. La medida, calificada como técnica, busca liberar espacio fiscal sin afectar la continuidad de las obras, que tienen previsto entrar en operación en 2028.
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El Ministerio de Hacienda decidió aplazar una parte del giro programado para el metro de Bogotá en 2025, con el objetivo de liberar espacio fiscal en medio de un año complejo para las finanzas públicas. Según explicó la entidad, esta medida no compromete el avance del proyecto ni su fecha de entrega, prevista para marzo de 2028.
Ana María Cadena, secretaria de Hacienda de Bogotá, explicó que el acuerdo alcanzado con el Gobierno nacional no representa un recorte presupuestal, sino una reprogramación técnica. “Con este acuerdo, todos ganamos. No es un recorte, es una reprogramación fiscal”, afirmó.
La funcionaria agregó que esta decisión permitirá liberar recursos por al menos $1 billón de pesos en vigencias futuras, lo que también facilitará la cofinanciación para la adquisición de 269 buses eléctricos para el sistema de transporte público de Bogotá.

“El avance de las obras del metro no dependerá únicamente de los recursos aportados por la Nación y el Distrito, que están comprometidos hasta el año 2040. También contaremos con el respaldo de la banca multilateral”, aseguró Cadena.
La secretaria destacó que el proyecto contará con apoyo financiero internacional. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó un crédito por 312 millones de dólares que respaldará la construcción de la línea subterránea entre Suba, Engativá y Fontibón.
Además, señaló que la Empresa Metro de Bogotá contará con el respaldo institucional para acelerar los procesos de crédito requeridos para avanzar con las obras, y recordó que hace pocas semanas se dio un paso importante con la aprobación del proyecto de la Línea 2 del metro.
Aunque el ajuste no compromete la ejecución del megaproyecto, sí refleja los retos fiscales que enfrenta el país y pone sobre la mesa la necesidad de planeación financiera rigurosa para garantizar la estabilidad de las grandes obras de infraestructura urbana.