Rusia ha utilizado armas hipersónicas en Ucrania

Los misiles rusos son extremadamente rápidos y, comparadas con los misiles convencionales, pueden eludir durante más tiempo los sistemas de defensa antiaéreos.

El pasado 9 de marzo, Rusia atacó con misiles hipersónicos objetivos en Ucrania, así lo aseguraron las fuerzas de defensa ucranianas.

Según los militares ucranianos, al menos nueve civiles murieron en los ataques con misiles contra la capital, Kiev, y otros lugares, como la ciudad oriental de Járkov y pueblos de la región occidental de Lviv.

Las armas hipersónicas se les considera un tipo especial de misiles ya que difieren de las armas balísticas convencionales en el hecho de que son más difíciles de detectar por parte de los sistemas de defensa antimisiles. Todo se reduce a una cuestión de velocidad y altitud.

Los misiles hipersónicos vuelan entre cinco y diez veces más rápido que la velocidad del sonido. Es lo que se conoce como Mach 5 a Mach 10. No existe una velocidad fija del sonido, porque depende de variables como el medio y la temperatura del medio a través del cual se desplaza un objeto o una onda sonora.

Pero, a modo de comparación, el avión comercial Concorde volaba aproximadamente al doble de la velocidad del sonido. El Concorde era un avión supersónico que tenía una velocidad máxima de crucero de 2.180 km (1.354 millas) por hora, o Mach 2,04. La velocidad hipersónica es tres veces superior.

Los misiles hipersónicos que Rusia utilizó en los ataques a Ucrania se conocen como “Kinzhals”, o dagas. Miden 8 metros de largo.

Algunos expertos afirman que este tipo de misil vuela a una velocidad de hasta 6.000 kilómetros por hora, lo que equivaldría a un Mach 5, aproximadamente.

Esto hace que el Kinzhal y otras armas hipersónicas sean muy difíciles de detectar por los sistemas de radar, un efecto que se ve reforzado por su baja altitud. Otra particularidad es que los misiles hipersónicos vuelan a una altitud mucho menor que los misiles balísticos convencionales.

Siguen lo que se conoce como una trayectoria balística atmosférica baja. Esto significa que cuando un sistema de defensa antimisiles basado en radar los detecta, ya están tan cerca de su objetivo que, en muchos casos, es demasiado tarde para interceptarlos.

Además, los misiles hipersónicos pueden cambiar de dirección en pleno vuelo.

Alcance

Los misiles hipersónicos utilizados por Rusia en Ucrania se lanzan desde aviones.

Otras armas hipersónicas pueden desplegarse desde buques o submarinos, y son capaces de transportar cabezas nucleares. El tipo Kinzhal puede alcanzar un objetivo a 2.000 kilómetros de distancia. Otros tienen un alcance de unos 1.000 kilómetros.

Pero algunos analistas afirman que, a pesar de las ventajas que tienen los misiles hipersónicos sobre las armas balísticas convencionales, Rusia no los utilizará indiscriminadamente. El general de la Fuerza Aérea estadounidense Glen D. Van Herck declaró en mayo de 2022, ante un subcomité de las Fuerzas Armadas del Senado de Estados Unidos, que Rusia estaba teniendo “problemas con algunos de sus misiles hipersónicos en lo que respecta a la precisión” en Ucrania.