
Por Henry Barbosa
Así informa la prensa de la ultraderecha: lo que para la Contraloría constituye una denuncia sobre el evidente retraso en las obras del Metro de Bogotá, para este pasquín se convierte, convenientemente, en un simple “leve retraso”. Y, para completar la operación de maquillaje, el lead se apresura a recoger las disculpas del alcalde Carlos Fernando Galán, quien asegura —sin que aporte pruebas que sustenten esa explicación— que el retraso sería apenas del 4 %.
Es decir, según esta particular manera de informar, las observaciones del órgano de control son casi una minucia frente a la “gran obra” que avanza por la capital. Poco importan, entonces, los comerciantes que denuncian afectaciones, los negocios que han tenido que cerrar, los empleos que se han perdido o los interminables trancones que padecen diariamente miles de bogotanos: todo parece reducido a un insignificante “leve retraso”.
Cuando la realidad resulta incómoda, basta cambiarle el nombre al titular para que deje de parecer un problema.



