El convenio permitirá realizar estudios de prefactibilidad y factibilidad para una intervención de 10,36 kilómetros que busca mejorar la conexión entre Funza y Bogotá.

Funza y Bogotá dieron un paso decisivo para avanzar en la estructuración de una nueva conexión vial por la Avenida La Esperanza, proyecto considerado estratégico para la movilidad de la Sabana Occidente y que busca ofrecer una alternativa frente a la alta presión que actualmente soportan las calles 13 y 80.
La iniciativa contempla una inversión de $21.036 millones para esta etapa, financiada con $6.198 millones aportados por la Alcaldía de Funza y $14.838 millones de la Agencia Regional de Movilidad (ARM).
El convenio interadministrativo fue suscrito por la alcaldesa de Funza, Jeimmy Villamil Buitrago, el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) y la Agencia Regional de Movilidad, con el propósito de adelantar los estudios que permitan determinar la viabilidad técnica y las condiciones para el desarrollo posterior del proyecto.
Una nueva alternativa de conexión regional
La conexión por la Avenida La Esperanza hace parte de la estructuración del Circuito Aeroportuario y busca ampliar las alternativas de movilidad entre Funza y Bogotá, en una zona caracterizada por el crecimiento de la actividad logística, el transporte de carga y el desplazamiento diario de pasajeros.
Actualmente, buena parte de los viajes entre Funza, otros municipios de Sabana Occidente y Bogotá se concentra en las calles 13 y 80, corredores que registran congestión y que pueden verse afectados por accidentes, cierres y otras situaciones que generan retrasos en la movilidad regional.
“Hoy estamos dando un paso que puede cambiar la historia de la movilidad de Funza. Durante décadas nuestros habitantes han tenido que depender prácticamente de los mismos corredores para entrar y salir de Bogotá”, señaló la alcaldesa Jeimmy Villamil Buitrago durante la firma del convenio.
El proyecto contempla 10,36 kilómetros

Uno de los principales componentes de esta etapa será la evaluación de diferentes alternativas de trazado para establecer cuál ofrece las mejores condiciones para el desarrollo de la Avenida La Esperanza.
De acuerdo con la información oficial, la intervención contempla 8,2 kilómetros de la Avenida La Esperanza, además de las conexiones con la Avenida TAM (Carrera 129) y la Carrera 103, para un total de 10,36 kilómetros de intervención.
Los estudios analizarán los componentes técnico, ambiental, social, predial, jurídico y financiero, además de las condiciones necesarias para definir la alternativa más viable y avanzar posteriormente hacia los diseños detallados y una eventual construcción.
Una vía con criterios de movilidad integral
La propuesta también será evaluada bajo el concepto de calles completas, con elementos destinados no solo a la circulación vehicular, sino también a mejorar las condiciones para peatones y ciclistas.
Entre los componentes previstos se encuentran andenes, ciclorrutas, zonas verdes, paisajismo, accesibilidad y medidas de seguridad vial, de acuerdo con las características que finalmente se determinen a partir de los estudios.
El IDU brindará acompañamiento técnico y aportará estudios y documentos que ya han sido elaborados como parte del proceso de estructuración de la iniciativa.
Estudios hasta 2027
El convenio tendrá vigencia hasta el 31 de diciembre de 2027, periodo en el que deberán desarrollarse los estudios de prefactibilidad y factibilidad, así como las consultorías e interventorías requeridas.
La actual etapa no representa todavía el inicio de la construcción de la vía. Su objetivo es determinar, mediante estudios técnicos y financieros, la viabilidad del proyecto, definir el trazado más conveniente y establecer las condiciones necesarias para avanzar hacia sus siguientes fases.
Con este convenio, Funza y Bogotá buscan convertir una necesidad histórica de movilidad en un proyecto estructurado con estudios técnicos, ambientales, financieros y jurídicos, que permita evaluar una nueva conexión regional y su posible desarrollo en los próximos años.



