Flávio Bolsonaro sorprende y supera a Lula en primera vuelta en las elecciones de Brasil

El candidato de la extrema derecha obtuvo el 47,12 % de los votos frente al 45,05 % de Luiz Inácio Lula da Silva. La elección presidencial se definirá en segunda vuelta.

Flávio Bolsonaro

Flávio Bolsonaro dio este domingo la sorpresa en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil al imponerse al presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Con el 99,55 % de los votos escrutados, el candidato del Partido Liberal (PL) alcanzó el 47,12 %, mientras que el mandatario obtuvo el 45,05 %.

El resultado obliga a ambos candidatos a disputar una segunda vuelta dentro de tres semanas, en una contienda que parte con una diferencia mínima y que obligará a las campañas a buscar nuevos apoyos entre los sectores políticos y los electores que quedaron por fuera de la definición presidencial.

Tras conocer los resultados, Flávio Bolsonaro, candidato de la extrema derecha brasileña, celebró el respaldo obtenido y aseguró que la votación refleja el deseo de una parte importante de los brasileños de cambiar el rumbo del país.

“Estoy muy contento con el voto de confianza. Son casi 56 millones de brasileños. Me alegra muchísimo ver que Brasil quiere un cambio. Estoy satisfecho con los resultados en todas las regiones”, afirmó el candidato del PL.

Bolsonaro sostuvo que estuvo cerca de conseguir la victoria definitiva en primera vuelta y presentó el resultado como una señal del desgaste del Partido de los Trabajadores (PT).

“Existe una posibilidad real de que en tres semanas Brasil dé la respuesta de que quiere un gobierno moderno, con menos ministerios, que nombre al menos a cuatro ministros para el Supremo Tribunal Federal (STF) y que no interfiera en las elecciones”, señaló.

Lula reconoce un resultado inesperado

Luiz Inácio Lula da Silva

Por su parte, Luiz Inácio Lula da Silva reconoció que el resultado de la primera vuelta no era el esperado por su campaña. El presidente había confiado en conseguir la victoria sin necesidad de acudir a una segunda jornada electoral.

“Acabamos de tener una elección de la democracia de Brasil. Tenemos que agradecer a los millones de brasileños que acudieron a las urnas a votar por diputados, senadores, gobernadores y presidente. El resultado muchas veces es inesperado. Confieso que estaba convencido de que iba a ganar en primera vuelta”, declaró Lula durante un evento en el Hotel Renaissance, en São Paulo.

El mandatario tendrá ahora que reorganizar su estrategia para la segunda vuelta y buscar el respaldo de los votantes de los candidatos que quedaron fuera de la carrera presidencial.

Flávio buscará ampliar su base electoral

Con la primera vuelta definida, uno de los principales desafíos para Flávio Bolsonaro será ampliar su base de apoyo y atraer a sectores de centro y derecha que respaldaron a otros candidatos.

Entre los dirigentes con los que su campaña buscaría acercamientos están Ronaldo Caiado, del PSD; Romeu Zema, de Novo, y Augusto Cury, de Avante. También se prevén conversaciones con partidos del llamado Centrão, entre ellos União Brasil, PP y Republicanos.

Otro respaldo considerado estratégico es el del gobernador de São Paulo, Tarcísio de Freitas, quien fue reelegido en primera vuelta. Con la elección estatal resuelta, su campaña podría concentrarse ahora en la disputa presidencial.

El noreste, el principal desafío

El noreste brasileño aparece como uno de los territorios decisivos para la segunda vuelta. Lula mantiene allí una ventaja importante, por lo que Flávio Bolsonaro tendrá que intensificar su campaña en la región para intentar reducir la diferencia.

La disputa también estará marcada por la búsqueda de los votos de los candidatos eliminados en la primera vuelta. Flávio había defendido durante la campaña el llamado “voto estratégico” y ahora deberá convencer a esos electores de trasladar su respaldo a su candidatura.

La segunda vuelta enfrentará así a Lula y Flávio Bolsonaro en una elección que llega a su etapa definitiva con una diferencia estrecha entre ambos. El candidato del PL parte con una ventaja inesperada, mientras Lula buscará recuperar terreno y consolidar el respaldo de sus tradicionales bastiones electorales.