Minería ilegal destruye más de 6.400 m² en Chocontá y obliga a suspensión inmediata de la CAR

La explotación sin permisos ambientales causó grave daño al suelo y a la cobertura vegetal en la vereda Tilatá. La autoridad ambiental advierte posibles sanciones y llama a denunciar estas prácticas.

La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) ordenó la suspensión inmediata de una actividad minera ilegal que se desarrollaba en la vereda Tilatá, en el municipio de Chocontá, tras evidenciar una severa afectación al suelo y a los recursos naturales del área intervenida.

La medida fue adoptada por la Dirección Regional Almeidas y Guatavita de la CAR, luego de un operativo de seguimiento y control ambiental en el que se constató que la actividad ejecutada no correspondía a ninguna intervención autorizada y carecía por completo de los permisos ambientales exigidos por la normatividad vigente.

De acuerdo con el informe técnico, la explotación implicó la remoción y extracción mecánica de la capa superficial del suelo en un área aproximada de 6.410 metros cuadrados, lo que provocó su pérdida, degradación y alteración de sus condiciones físicas y productivas. El predio, además, no cuenta con ningún instrumento de manejo o control ambiental que respalde la actividad minera.

Durante la inspección, los profesionales de la CAR también identificaron afloramientos de aguas superficiales en la zona intervenida. Sin embargo, debido al descapote y a la transformación del terreno, no fue posible determinar con precisión el cauce natural del drenaje existente, lo que agrava el impacto ambiental generado.

“Estas transformaciones exponen el suelo a graves afectaciones y favorecen su progresiva degradación al alterar sus condiciones naturales, situación que configura una presunta infracción ambiental”, afirmó Camilo Poveda, director regional de la CAR.

El deterioro del terreno impidió establecer la cantidad y el tipo de materiales extraídos. No obstante, la autoridad ambiental confirmó que no existen evidencias de una disposición adecuada de estos residuos a través de un gestor autorizado de Residuos de Construcción y Demolición (RCD), lo que representa un riesgo adicional para el entorno.

Finalmente, la CAR reiteró el llamado a propietarios y ciudadanos para que gestionen de manera oportuna los permisos ambientales antes de intervenir los recursos naturales y destacó la denuncia ciudadana como una herramienta fundamental para prevenir y frenar actividades que ponen en riesgo el territorio y los ecosistemas de Cundinamarca.