El presidente Gustavo Petro criticó este domingo la detención del académico Miguel Ángel Beltrán en Serbia, advirtiendo sobre presuntas listas negras internacionales basadas en ideología política y rechazando la transferencia de datos biométricos de colombianos al extranjero.
![]()
El presidente Gustavo Petro expresó su rechazo a la retención del profesor colombiano Miguel Ángel Beltrán en Belgrado, Serbia, y cuestionó con firmeza el papel de las autoridades migratorias internacionales. Según el mandatario, la negativa de ingreso del académico evidencia la existencia de “listas negras” que perfilan a los viajeros por sus ideas políticas.
“El gobierno serbio debe explicarle a Colombia por qué detiene a nuestros intelectuales”, escribió Petro a través de su cuenta en X (antes Twitter), calificando el hecho como una grave violación de derechos humanos. Según el jefe de Estado, el caso del profesor Beltrán “demuestra la existencia de listas en las aduanas internacionales, perfiladas por el pensamiento político”.
Petro fue más allá al insinuar que tales bases de datos podrían tener origen en el propio Estado colombiano. “Esas listas negras de colombianos perfilados por su pensamiento político solo pudo salir de un gobierno colombiano”, sentenció, exigiendo una investigación profunda sobre el asunto.
![]()
El mandatario aprovechó la situación para reiterar su rechazo a la transferencia de información biométrica de ciudadanos colombianos a otros países. “Usan la persecución contra el crimen para establecer una persecución política”, advirtió, insistiendo en que este tipo de convenios deben ser revisados con urgencia.

El profesor Miguel Ángel Beltrán, reconocido sociólogo y académico, viajaba junto con su esposa e hijos, de 9 y 14 años, cuando fue retenido por las autoridades migratorias serbias. Las autoridades locales determinaron que era “no apto” para ingresar al país, sin ofrecer explicaciones oficiales, lo que ha generado preocupación en sectores académicos y defensores de derechos humanos.
La detención ha reavivado el debate sobre la vigilancia internacional a activistas e intelectuales latinoamericanos, así como sobre la protección de los datos personales de los ciudadanos en el exterior.