Bogotá está mejor blindada ante una amenaza climática

Un año después de levantar las restricciones, la capital mejora su infraestructura, aumenta reservas y mantiene estable el consumo, reduciendo el riesgo frente a fenómenos climáticos.

Bogotá avanza en su preparación frente a nuevas amenazas climáticas tras superar la reciente crisis hídrica. A un año del levantamiento del racionamiento de agua, la ciudad reporta mejores niveles de almacenamiento, infraestructura modernizada y un consumo controlado, factores que hoy la posicionan como un sistema más resiliente.

Así lo confirmó Natasha Avendaño, gerente de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá, quien destacó avances técnicos, operativos y culturales que disminuyen el riesgo de una crisis como la registrada en 2024 y comienzos de 2025.

Uno de los principales logros es la modernización del sistema de abastecimiento. La planta Tibitoc ahora puede tratar hasta 10,5 metros cúbicos por segundo, más del doble de su capacidad previa. Este incremento permite reducir la presión sobre el sistema Chingaza y diversificar las fuentes de suministro, fortaleciendo la estabilidad del servicio en la ciudad.

En paralelo, la EAAB avanza en la optimización de la planta Wiesner, que ampliará su capacidad de tratamiento de 14 a 21 metros cúbicos por segundo, mejorando el aprovechamiento del agua proveniente de Chingaza, principal fuente de abastecimiento de Bogotá.

Reservas en niveles superiores al promedio

Los indicadores actuales muestran una recuperación significativa. El sistema Chingaza se ubica en 42,64 % de su capacidad, por encima del nivel óptimo histórico para esta época (38,9 %). En términos absolutos, la ciudad cuenta hoy con 120 millones de metros cúbicos de agua en este sistema, 73 millones más que en abril de 2024, cuando se implementó el racionamiento.

Otros sistemas también reportan cifras favorables. El agregado norte —Tominé, Neusa y Sisga— alcanza niveles cercanos al 55 %, mientras que el sistema sur —La Regadera y Chisacá— se sitúa alrededor del 56 %.

Consumo estable pese al crecimiento

A pesar del aumento de aproximadamente 120.000 nuevos usuarios, el consumo de agua se ha mantenido estable, con un promedio cercano a 17,3 metros cúbicos por segundo, similar al registrado en 2023. Este comportamiento refleja una mayor conciencia ciudadana en el uso responsable del recurso.

Natasha Avendaño, gerente de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá

Estrategia hídrica con respaldo internacional

La ciudad también consolida su Estrategia de Seguridad Hídrica, estructurada en siete pilares y respaldada por cooperación internacional. Entre los avances se destaca la modelación del sistema hídrico en conjunto con el Banco Mundial y la International Finance Corporation, que permitirá definir inversiones a largo plazo.

Adicionalmente, se desarrollan estudios sobre el acuífero de la Sabana con apoyo internacional, incluyendo una propuesta de financiación por 1,8 millones de dólares con Corea.

En materia operativa, se adelantan pilotos de reúso de agua tratada desde la PTAR Salitre, junto con el diseño de modelos regulatorios. También se implementa un Plan Maestro de Pérdidas en alianza con la Universidad de los Andes, que permitió recuperar más de seis millones de metros cúbicos de agua en 2025.

La ciudad avanza además en la construcción de un protocolo de sequías con el Banco Interamericano de Desarrollo, basado en estándares internacionales y sistemas de alerta temprana.

Inversión ambiental y gobernanza

En conservación, la EAAB ejecuta una inversión histórica de 63.000 millones de pesos para el mantenimiento de predios estratégicos en cuencas abastecedoras, con acompañamiento de Conservation International. Estos recursos provienen del compromiso distrital de destinar el 1 % del recaudo del impuesto predial a la protección de fuentes hídricas.

Finalmente, la estrategia incluye el fortalecimiento de la gobernanza del agua con apoyo de la Organización de los Estados Americanos, articulando actores a nivel distrital, regional y nacional.

En conjunto, estos avances están respaldados por más de 18 millones de dólares en cooperación internacional, consolidando una hoja de ruta técnica y financiera para garantizar el abastecimiento de agua en Bogotá en el largo plazo.

Fotografías: EAAB