El proyecto de $529.000 millones, que prometía reducir hasta 30 minutos diarios de viaje en el sur de Bogotá, permanece suspendido y sin iniciar construcción.

La obra del TransMiCable Potosí, una de las apuestas clave para mejorar la movilidad en el sur de Bogotá, sigue sin arrancar pese a haber sido adjudicada en 2023. A la fecha, el proyecto no registra avances en su fase constructiva y acumula retrasos que ya impactan su cronograma inicial.
La alerta fue lanzada por la concejal Diana Diago, quien reveló que el contrato IDU-1752-2023 presenta 0% de ejecución en obra y apenas un 1,93% de avance financiero, a pesar de que ya se han desembolsado más de $9.000 millones.
Según información del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), obtenida mediante derecho de petición, el proyecto alcanza un 98,03% en estudios y diseños. Sin embargo, la construcción no ha comenzado y el contrato permanece suspendido, tras dos prórrogas y tres suspensiones. Como consecuencia, la fecha de entrega pasó de noviembre de 2027 a agosto de 2028.
En la práctica, la iniciativa está lista en planos, pero inexistente en terreno.

“El TransMiCable de Potosí es un fantasma. Una obra de $529.000 millones con 0% de ejecución en construcción, pese a los recursos ya girados”, cuestionó Diago, quien calificó la situación como una falta de resultados concretos.
El proyecto fue concebido como una solución estructural para la movilidad en Ciudad Bolívar. Contempla un sistema de cable aéreo de 3,3 kilómetros entre el Portal Sur y el barrio Potosí, con cuatro estaciones (Portal Sur, Tres Reyes, Santa Viviana y Potosí) y capacidad para movilizar hasta 4.000 pasajeros por hora.
La promesa era reducir los tiempos de desplazamiento en un 75%, pasando de trayectos de 40 minutos a solo 10. Un ahorro diario de hasta media hora para miles de usuarios.
Hoy, ese beneficio sigue sin materializarse.
Para los más de 600.000 habitantes de la zona, el retraso no es solo una cifra: se traduce en largas jornadas de transporte, múltiples transbordos y menos tiempo con sus familias. En términos acumulados, son días completos al año perdidos en desplazamientos.
La obra fue adjudicada durante la administración de Claudia López y actualmente está bajo la gestión del alcalde Carlos Fernando Galán. Frente a este panorama, Diago hizo un llamado directo al Gobierno distrital para destrabar el proceso y dar inicio a la construcción.
Por ahora, el balance es claro: contrato vigente, diseños casi finalizados, recursos parcialmente ejecutados y una obra que, para el sur de Bogotá, sigue siendo una promesa sin cumplir.