Alzhéimer desordena los recuerdos mientras el cerebro descansa, revela estudio

La enfermedad no detiene la consolidación de la memoria, pero altera el proceso clave que fija los recuerdos, según una investigación publicada en Current Biology.

Un estudio científico reveló que el alzhéimer no impide que el cerebro intente consolidar recuerdos durante el descanso, sino que distorsiona ese proceso justo cuando debería reforzarlos. La investigación, realizada en ratones y publicado en la revista Current Biology, muestra que la llamada “repetición” de experiencias recientes sigue ocurriendo, pero de forma caótica.

“Cuando descansamos, el cerebro normalmente repite experiencias recientes; se cree que este proceso es clave para formar y mantener los recuerdos”, explicó Sarah Shipley, coautora del estudio. Sin embargo, en animales con placas amiloides —rasgo característico del alzhéimer— esa repetición aparece desordenada y se asocia con un deterioro de la memoria.

Dra. Sarah Shipley

La consolidación de los recuerdos ocurre en el hipocampo, región fundamental para el aprendizaje. Allí actúan las llamadas células de lugar, neuronas que se activan siguiendo una secuencia precisa cuando el individuo recorre un espacio y que, durante el reposo, repiten ese patrón para fijar la experiencia como memoria duradera.

Para analizar este mecanismo, los investigadores hicieron que los ratones recorrieran un laberinto mientras registraban su actividad cerebral. Así compararon los patrones normales con los de animales que ya presentaban patología amiloide.

Los resultados fueron claros: en los ratones con alzhéimer, los episodios de repetición se producían con la misma frecuencia que en los sanos, pero la secuencia neuronal era caótica y no reflejaba fielmente el recorrido reciente. Con el tiempo, las células de lugar perdían estabilidad y dejaban de representar de manera confiable los mismos espacios, especialmente después de los periodos de descanso.

En lugar de reforzar la memoria, la actividad neuronal parecía “mezclar” la información. Paralelamente, los animales empeoraban su desempeño en el laberinto, repetían trayectos y no lograban recordar con claridad dónde habían estado.

Clave para la detección temprana y nuevos tratamientos

Dr. Caswell Barry

“Hemos identificado un fallo en la forma en que el cerebro consolida recuerdos, visible a nivel de neuronas individuales”, señaló Caswell Barry, coautor del estudio. “Lo llamativo es que el cerebro sigue intentando consolidar memorias, pero el proceso ha perdido su estructura normal”.

Según los autores, estos hallazgos podrían abrir la puerta a pruebas de detección temprana del alzhéimer y a tratamientos más precisos. El equipo ya investiga si es posible restaurar una repetición neuronal normal mediante la acetilcolina, un neurotransmisor que es objetivo de varios fármacos actuales, con la esperanza de mejorar su eficacia al atacar directamente el mecanismo que falla.