La recuperación de la Ciénaga de Mallorquín y las playas de Puerto Mocho le valió a la ciudad un reconocimiento global por integrar protección ambiental, inclusión social y desarrollo urbano.

Barranquilla fue distinguida con el Premio Internacional de Dubái a las Mejores Prácticas para el Desarrollo Sostenible, uno de los galardones más relevantes a nivel mundial en planificación urbana, por sus avances en regeneración ambiental y uso social del espacio público.
El reconocimiento fue otorgado en la categoría Regeneración Urbana y destaca dos proyectos emblemáticos de la ciudad: la Ciénaga de Mallorquín y las Playas de Puerto Mocho, iniciativas que reflejan una apuesta integral por recuperar ecosistemas estratégicos, fortalecer el acceso ciudadano a espacios naturales y promover un desarrollo urbano sostenible.
El premio se entregó en el marco del World Governments Summit, celebrado en Dubái, un escenario global en el que compitieron proyectos de países como Portugal, Singapur, Tailandia y China. En ese contexto, la experiencia de Barranquilla se impuso por demostrar que la recuperación ambiental puede convertirse en un motor de bienestar social, turismo responsable y mejora de la calidad de vida.

Durante décadas, la Ciénaga de Mallorquín fue considerada un territorio degradado y excluido. Hoy, transformada en un ecoparque, es un referente de conservación ambiental, educación ecológica, avistamiento de aves y recreación sostenible. Un proceso similar vivió Puerto Mocho, una playa históricamente aislada que fue recuperada para el disfrute ciudadano y que ahora hace parte del circuito turístico y ambiental del norte de la ciudad.
De acuerdo con los evaluadores, estos proyectos evidencian cómo una ciudad latinoamericana puede intervenir su territorio sin deteriorarlo, articulando infraestructura, naturaleza y uso social del espacio público. El galardón, gestionado en alianza con ONU-Hábitat, tiene además un valor estratégico: Barranquilla ingresa oficialmente a la Base de Datos Mundial de Mejores Prácticas Urbanas, un repositorio que reúne más de 5.000 iniciativas de más de 150 países y sirve como referencia para gobiernos locales de todo el mundo.

El Premio Internacional de Dubái, creado en 1995, ha documentado miles de experiencias exitosas en desarrollo urbano sostenible. En esta edición, el jurado priorizó iniciativas con resultados medibles y con un trabajo articulado entre el sector público, el sector privado y las comunidades. En el caso de Barranquilla, se resaltó la visión de largo plazo y la capacidad de convertir proyectos ambientales en espacios vivos, activos y apropiados por la ciudadanía, más allá de las dinámicas estacionales del turismo.