Colombia entra a la élite naval regional con la construcción de su primera fragata

El país inició oficialmente la construcción de la primera fragata fabricada en territorio nacional. El ambicioso proyecto, liderado por Cotecmar y respaldado por el Gobierno, fortalece la industria naval, impulsa el desarrollo tecnológico y posiciona a Colombia como el tercer país de América Latina con capacidad para construir este tipo de buques militares.

Colombia dio un paso histórico en materia de defensa e industria naval con el inicio de la construcción de su primera fragata para la Armada Nacional. El proyecto, denominado Plataforma Estratégica de Superficie (PES), marca un hito tecnológico y consolida al país como un actor relevante en la fabricación de buques de guerra en la región.

El presidente Gustavo Petro confirmó el respaldo del Gobierno al programa, destacando su impacto estratégico e industrial. “He dado paso libre y apoyado financieramente el proyecto de construir una fragata en Colombia. Desarrollará capacidades industriales en Cartagena y aumentará nuestro cuidado del mar. Aquí demostramos que Colombia es capaz”, afirmó el mandatario a través de su cuenta en X.

La Corporación de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo de la Industria Naval, Marítima y Fluvial (Cotecmar) anunció oficialmente esta semana el inicio de la fase constructiva, que se realizará bajo una estrategia modular. La fragata estará compuesta por 52 bloques de acero naval, un método que optimiza tiempos, costos y estándares de calidad.

Con 107,5 metros de eslora, 14,02 metros de manga y 3,90 metros de calado, la nueva fragata será el buque de guerra más grande construido y operado por Colombia hasta la fecha, fortaleciendo las capacidades operativas de la Armada Nacional en la protección del territorio marítimo.

El programa PES contempla la construcción de cuatro fragatas, basadas en el diseño Damen Sigma Clase 10514, un modelo probado que ya opera la Armada de México. Con este avance, Colombia se convierte en el tercer país de América Latina, después de Brasil y México, con capacidad para diseñar y construir este tipo de plataformas estratégicas.

Además de su impacto en defensa, el proyecto representa un impulso clave para el desarrollo industrial, la transferencia tecnológica y la generación de empleo especializado en Cartagena, posicionando a la industria naval colombiana en el radar internacional.