La Red Nacional de Turismo Cultural Comunitario consolida su articulación tras el cierre del proyecto “Somos Economías para la Vida”, que benefició a cientos de iniciativas de economía popular en diez departamentos del país.
Gracias al trabajo conjunto entre el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes y la Corporación Universitaria Minuto de Dios (UNIMINUTO), la Red Nacional de Turismo Cultural Comunitario dio un paso clave en su fortalecimiento institucional y territorial, con Bogotá como escenario del intercambio nacional de saberes, experiencias y rutas culturales comunitarias.
La culminación del proyecto “Somos Economías para la Vida” permitió que 64 unidades productivas de economía popular realizaran recorridos de turismo cultural comunitario en la capital del país y compartieran aprendizajes orientados a consolidar un modelo de turismo sostenible, inclusivo y con enfoque biocultural.
Un proyecto con enfoque territorial y biocultural
“Somos Economías para la Vida” es una iniciativa liderada por MinCulturas en alianza con UNIMINUTO, orientada a impulsar experiencias locales de turismo cultural comunitario y economías populares basadas en el arte, los saberes tradicionales y la relación con el territorio.
En este proceso, el Centro de Experimentación – Explora, del Parque Científico de Innovación Social de UNIMINUTO, acompañó a las comunidades mediante herramientas de innovación social, fortaleciendo propuestas que permiten a los viajeros aprender, comprender y participar en prácticas culturales vivas, colectivas y ancestrales.
Desde su implementación en agosto de 2025, el proyecto se desplegó en La Guajira, Chocó, Cundinamarca, Tolima, Nariño, Putumayo, Amazonas, Vichada, Guainía y Guaviare, ofreciendo formación en asesoría técnica, estrategias de financiamiento, promoción e innovación para consolidar cadenas de valor solidarias en los territorios.
Diagnóstico nacional: diversidad, inclusión y sostenibilidad
En su fase de caracterización y diagnóstico, el proyecto alcanzó a 490 organizaciones, iniciativas y colectivos, mediante trabajo virtual y presencial en 28 municipios estratégicos, entre ellos Bogotá D. C., Choachí, Riohacha, Tumaco, Nuquí, San José del Guaviare, Inírida, Cumaribo, Manaure y Uribia, entre otros.
Las principales actividades económicas identificadas incluyen artes musicales y escénicas, oficios y saberes tradicionales y ancestrales, pesca, turismo cultural, artesanías, gastronomía y cuidado del medio ambiente, con un marcado énfasis en la economía popular, cultural y comunitaria.
El diagnóstico reveló además una alta participación femenina (65%) y una amplia presencia de poblaciones históricamente excluidas:
- 167 unidades productivas rurales o campesinas
- 143 madres y padres cabeza de hogar
- 131 personas de comunidades negras, afro, raizales o palenqueras
- 193 víctimas del conflicto armado
- 288 personas en situación de discapacidad
- 5 iniciativas vinculadas a población LGBTIQ+
En materia de innovación y sostenibilidad, se evidenció una orientación práctica hacia la mejora de la oferta y la atención al cliente, junto con acciones ambientales como el uso de empaques biodegradables, energías solares y aprovechamiento de residuos.
Escuelas de Campo y capital semilla
Entre octubre y noviembre se desarrollaron 46 Escuelas de Campo, con la participación de 427 unidades productivas, que co-crearon relatos comunitarios, diseñaron estrategias comerciales en red y consolidaron rutas de turismo cultural comunitario.
Como resultado, 160 unidades productivas de territorios priorizados recibieron capital semilla en especie, destinado a la adquisición de herramientas, equipos y materiales clave para fortalecer y sostener sus iniciativas, generar empleo local y dinamizar el desarrollo económico y cultural.
Encuentro Nacional fortalece la Red
Entre el 2 y el 4 de diciembre, Bogotá fue sede del Segundo Encuentro Nacional de la Red Nacional de Turismo Cultural Comunitario, que reunió a cerca de 90 representantes de nodos regionales de todo el país.
Durante el encuentro, 64 unidades productivas vinculadas al proyecto fortalecieron su articulación mediante diálogos participativos, socialización de experiencias y formulación de estrategias orientadas a un turismo sostenible, inclusivo y culturalmente pertinente.
Este espacio permitió posicionar rutas turísticas y expresiones culturales comunitarias, avanzar en una estrategia nacional de visibilización dentro y fuera del país, y definir metodologías para mejorar el funcionamiento de la Red, sus mecanismos de seguimiento, intercambio y continuidad en el tiempo.
Con esta alianza, MinCulturas y UNIMINUTO consolidan un modelo de turismo cultural comunitario que reconoce los saberes locales, fortalece la economía popular y proyecta a los territorios como protagonistas del desarrollo cultural sostenible en Colombia.