La emblemática agrupación del Pacífico colombiano combina música, denuncia social y memoria territorial en medio de un contexto regional marcado por la violencia. Con un nuevo lanzamiento y la conmemoración de sus 25 años de trayectoria, el grupo reafirma su compromiso con la vida, el territorio y la identidad afrocolombiana.

La reconocida agrupación del Pacífico colombiano Herencia de Timbiquí volvió a pronunciarse sobre la realidad social y política que atraviesa el país y la región, reafirmando que su música no es solo una expresión cultural, sino también una herramienta de denuncia y conciencia colectiva. A través de la marimba, el tambor y el canto, el grupo comparte su mirada crítica sobre Colombia, los conflictos que afectan a los pueblos costeros y los retos históricos que enfrenta su territorio.
Begner Vásquez, líder de la agrupación, expresó su preocupación frente a los recientes ataques con misiles que han afectado a lanchas en el Caribe latinoamericano, una situación que golpea directamente a comunidades pesqueras y civiles. “Yo también soy pescador y no podemos quedarnos callados frente a un intervencionismo tan brutal, porque un misil es un misil”, afirmó, subrayando que la violencia armada no distingue ideologías ni fronteras cuando impacta la vida cotidiana de la gente del mar.
En la misma línea, durante una entrevista para el podcast “En Clave” para Señal Colombia, la periodista Deysa Rayo hizo un llamado a la responsabilidad política y humana frente a las consecuencias de las decisiones de poder. “Las diferencias ideológicas no pueden llegar a un punto tan álgido que permitamos que nuestra propia gente se vea afectada por decisiones arbitrarias”, señaló, insistiendo en que la música del Pacífico también es un espacio para la reflexión ética y social.
En medio de este contexto, Herencia de Timbiquí se prepara para el lanzamiento de su nuevo sencillo, “Hay que volver”, una canción inspirada en el retorno a la tierra, a las raíces y a la memoria ancestral. El tema propone un reencuentro con el origen como acto de resistencia cultural y sanación colectiva, en sintonía con la identidad que el grupo ha defendido a lo largo de su carrera.
Además, la agrupación realizará un recorrido musical por sus 25 años de trayectoria, interpretando versiones acústicas de sus canciones más emblemáticas, en un formato íntimo que resalta la fuerza de los sonidos tradicionales del Pacífico colombiano. Con este proyecto, Herencia de Timbiquí reafirma su lugar como una de las voces más sólidas de la música afrocolombiana contemporánea, capaz de unir arte, territorio y denuncia social en un mismo compás.