Un hallazgo en la región de Afar revela trece dientes fósiles de una especie desconocida de Australopithecus, que coexistió con los primeros Homo, transformando la visión sobre la evolución humana.

La paleoantropología suma un nuevo capítulo con el descubrimiento de trece dientes fósiles en el yacimiento de Ledi-Geraru, en Etiopía. Según un estudio publicado en la revista Nature, las piezas dentales pertenecen a una especie de Australopithecus distinta a las ya conocidas, que vivió entre 2,6 y 2,8 millones de años atrás, al mismo tiempo que los primeros representantes del género Homo.
El hallazgo confirma que ambos homínidos compartieron territorio en Afar, una región clave donde en 1974 se descubrió a Lucy, el famoso ejemplar de Australopithecus afarensis. El nuevo fósil revela que la evolución humana no fue un proceso lineal, sino un árbol ramificado en el que coexistieron y se extinguieron diversas especies.

LD 302-23 y AS 100 representan al Homo primitivo ya conocido y descubierto en 2013.
Foto: Brian Villmoare
Desde 2002, la Universidad de Arizona lidera el Proyecto de Investigación Ledi-Geraru, que ya había aportado pruebas decisivas como la mandíbula de Homo más antigua (2,8 millones de años) y las herramientas de piedra olduvayenses más tempranas (2,6 millones de años).

“Tenemos dos especies de homínidos que están juntas. La evolución humana no es lineal, es un árbol frondoso”, explicó la paleoantropóloga Kaye Reed, de la Universidad Estatal de Arizona. Su equipo estudia el esmalte dental para reconstruir la dieta de estos homínidos y comprender cómo interactuaban en el ecosistema de ríos y lagos que dominaba la región en aquella época.
El descubrimiento no solo amplía el registro fósil de homínidos, sino que también impulsa nuevas preguntas sobre los orígenes del linaje humano. Como señaló Brian Villmoare, de la Universidad de Nevada, “estos fósiles confirman la antigüedad de nuestro linaje y refuerzan la idea de que la evolución humana fue más compleja de lo que imaginamos”.