El nuevo “superalcantarillado” de Londres évitará que millones de toneladas de aguas residuales lleguen al río Támesis

El alcantarillado de Londres ya está en funcionamiento una década después de que comenzara su construcción. El nuevo túnel de 25 km de longitud del Támesis pone en funcionamiento todo el sistema para proteger el río Támesis de la contaminación por aguas residuales.

Costa: 5.000 millones de libras.

Objetivo: mejorar la gestión de aguas residuales.

Conexión: 21 puntos con el alcantarillado victoriano.

Capacidad: 1,6 millones de m³ (2.200 piscinas olímpicas).

Dimensiones: 25 km de largo, túnel principal de 7,2 m de diámetro.

Inicio: 2016, con 24 sitios de excavación.

Impacto ambiental: reduce vertidos al Támesis y mejora el ecosistema.

Ambicioso “super alcantarillado” finalmente completo tras una década de construcción

Una década después de su anuncio, el “super alcantarillado” de Londres está finalmente terminado. Con un presupuesto de 5.900 millones de euros, este proyecto promete revolucionar la gestión de aguas residuales en la capital británica y mejorar significativamente la calidad del agua del río Támesis.

El Thames Tideway Tunnel se conecta con el sistema de alcantarillado victoriano existente en 21 puntos distintos, lo que aumentará de manera drástica su capacidad.

Diseñado hace más de 150 años, el antiguo sistema estaba pensado para atender a cuatro millones de personas, pero actualmente debe soportar una población que supera los ocho millones, lo que provoca el desbordamiento de aguas residuales y su vertido al Támesis durante fuertes lluvias.

El nuevo sistema de alcantarillado tiene una extensión de 25 km, con un túnel principal de 7,2 m de diámetro, equivalente a tres autobuses de dos pisos de Londres. Además, cuenta con túneles de conexión de 5 m o 2 m de diámetro.

Su capacidad total es de 1,6 millones de metros cúbicos, lo que equivale a unas 2.200 piscinas olímpicas, permitiendo retener y tratar un volumen considerable de aguas residuales antes de que estas lleguen al río.

La construcción de este megaproyecto se inició en 2016, con 24 sitios de excavación distribuidos en toda la ciudad. Se perforaron más de 20 pozos profundos, algunos tan anchos como la cúpula de la Catedral de San Pablo.

Para la excavación del túnel se utilizaron seis tuneladoras, cada una de ellas bautizada en honor a mujeres influyentes del área.

Impacto ambiental y beneficios ecológicos

La puesta en marcha del super alcantarillado representa un gran avance para la sostenibilidad urbana, ya que evita que millones de litros de aguas residuales contaminen el Támesis cada año.

Antes de su construcción, en días de lluvia intensa, los desbordamientos provocaban la entrada de hasta 39 millones de toneladas de aguas residuales al río cada año, afectando gravemente su biodiversidad.

Con la operación del Thames Tideway Tunnel, se espera una mejora significativa en la calidad del agua del Támesis, lo que favorecerá la recuperación de especies acuáticas y promoverá un ecosistema fluvial más saludable.

Además, la reducción de contaminantes beneficiará a la fauna que depende del río, incluidos peces, aves y microorganismos esenciales para el equilibrio ecológico.

Energías renovables y eficiencia energética en el proyecto

Uno de los aspectos destacados del proyecto es su enfoque en la sostenibilidad y la eficiencia energética. Durante la construcción, se implementaron tecnologías de energía renovable y medidas para minimizar la huella de carbono.

Además, el sistema de bombeo y tratamiento del agua residual incorpora tecnologías de bajo consumo energético, reduciendo el impacto ambiental del proceso de saneamiento.

Asimismo, el proyecto contempla el aprovechamiento de biogás generado a partir de residuos orgánicos, lo que podría suministrar energía limpia a partes del sistema de tratamiento de aguas, disminuyendo la dependencia de combustibles fósiles.

Futuro y monitoreo del sistema

Si bien el super alcantarillado ya está en funcionamiento, el equipo de Tideway seguirá monitoreando su desempeño durante eventos de lluvias intensas para evaluar su efectividad en la reducción de desbordamientos.

Los resultados obtenidos en los próximos años servirán como modelo para otros proyectos de infraestructura sostenible en ciudades con sistemas de saneamiento obsoletos.

Principales características del Thames Tideway Tunnel

Longitud y recorrido: Es un túnel de 25 kilómetros que atraviesa Londres de oeste a este, desde Acton hasta Abbey Mills, siguiendo en gran parte el curso del río Támesis.

Profundidad: Varía entre 30 metros en el extremo oeste y 70 metros en el este, lo que lo convierte en el túnel continuo más profundo de Europa.

Diámetro: Tiene un diámetro interno de 7.2 metros, equivalente al ancho de tres autobuses londinenses juntos.

Propósito: Diseñado para capturar y almacenar casi todo el alcantarillado y agua de lluvia que normalmente se desborda en el Támesis durante lluvias intensas, reduciendo la contaminación en un 95%.

Capacidad: Puede contener hasta 1.6 millones de metros cúbicos de aguas residuales, que luego se trasladan a la planta de tratamiento de Beckton.

Conexiones: Intercepta 34 de los desagües combinados (CSOs) más contaminantes a lo largo del río.

Costo: El proyecto tiene un coste estimado de £5 mil millones (unos 5,000 millones de libras esterlinas).

Financiación: Se financia mediante un recargo en las facturas de los clientes de Thames Water, con un aumento anual estimado de £20-25 por hogar.