Potabilizador solar de UNIMINUTO: innovación que lleva agua potable a zonas vulnerables

Un dispositivo portátil y de bajo costo, desarrollado por un investigador de UNIMINUTO, promete transformar el acceso al agua segura en comunidades rurales y territorios sin infraestructura básica en Colombia.

La Corporación Universitaria Minuto de Dios (UNIMINUTO) presentó un prototipo de potabilizador solar capaz de convertir agua de fuentes no tratadas en líquido apto para el consumo humano, una solución tecnológica orientada a cerrar brechas de acceso en regiones vulnerables del país.

El desarrollo, liderado por el investigador y docente Nobel Castellanos, de la Maestría en Cambio Climático y Desarrollo Sostenible, surge en un contexto crítico: cerca de 7 millones de colombianos —el 13 % de la población— no cuentan con acceso adecuado a agua potable, según la Encuesta de Calidad de Vida del DANE. Esta situación impacta de forma directa la salud pública, la calidad de vida y el desarrollo educativo de miles de comunidades.

Frente a este panorama, el dispositivo propone una alternativa descentralizada, sostenible y adaptable. Su diseño portátil permite instalarlo en cualquier territorio, utilizando agua proveniente de ríos, quebradas, pozos o lluvias, incluso en zonas sin acceso a redes eléctricas.

“El equipo puede operar en cualquier lugar del país. Basta con disponer de agua almacenada en tanques o contenedores para garantizar su potabilización en cualquier momento”, explicó Castellanos.

El sistema integra dos etapas de filtración —carbón activado y microfibra— que eliminan partículas y mejoran las condiciones organolépticas del agua. A ello se suma un proceso de desinfección mediante radiación ultravioleta (UV), que elimina microorganismos patógenos, y un filtro especializado en la remoción de metales pesados mediante láminas ionizadas.

Gracias a su funcionamiento con energía solar, el equipo puede procesar hasta 16 litros por hora de manera autónoma. Su estructura modular, de bajo costo y fácil operación facilita su implementación en diversos contextos geográficos y sociales.

Más allá de su componente tecnológico, el potabilizador tiene un impacto directo en el ámbito social y educativo. En instituciones donde ya ha sido probado, se evidencian mejoras en la salud estudiantil, al reducir enfermedades gastrointestinales asociadas al consumo de agua contaminada, así como un efecto positivo en la permanencia escolar.

Las pruebas piloto se han realizado en sedes de UNIMINUTO en Bello, Cali, Engativá y Perdomo, donde se confirmó la eficacia del sistema. “Además de garantizar agua segura, observamos cambios de hábitos: más estudiantes reutilizan envases, lo que fortalece prácticas de economía circular”, añadió el investigador.

Desde el enfoque ambiental, la iniciativa contribuye a disminuir el uso de plásticos de un solo uso y promueve el uso de energías limpias, alineándose con los objetivos de mitigación del cambio climático.

En términos de innovación social, el proyecto posiciona a UNIMINUTO como un referente en el desarrollo de tecnologías apropiadas, demostrando el potencial de la academia para ofrecer soluciones concretas a problemáticas estructurales del país.

Con este avance, la institución reafirma su compromiso con la investigación aplicada, la sostenibilidad y el desarrollo humano integral, apostando por tecnologías que no solo innovan, sino que también garantizan derechos fundamentales como el acceso al agua potable.

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