Colombia firmó una nueva fase de la Declaración Conjunta de Intención (DCI) con Alemania, Noruega y Reino Unido para proteger los bosques hasta 2030. El acuerdo contempla cerca de 300 millones de dólares en financiamiento internacional, condicionados a la reducción efectiva de la deforestación y al fortalecimiento de la justicia ambiental.

En un nuevo paso de la diplomacia ambiental, el gobierno de Colombia oficializó este 12 de marzo de 2026 la renovación de la Declaración Conjunta de Intención (DCI) junto con Alemania, Noruega y Reino Unido —conocidos como el grupo GNU— para intensificar la protección de los bosques tropicales y frenar la deforestación.
El acuerdo, que entra en su tercera fase y estará vigente hasta 2030, incluye un fondo cercano a 300 millones de dólares, entregado bajo un esquema de pagos por resultados: entre menor sea la pérdida de bosque, mayor será el desembolso de recursos para el país.
La iniciativa busca fortalecer las capacidades institucionales, mejorar la gobernanza forestal y generar alternativas económicas sostenibles en regiones donde la tala ilegal y la expansión de la frontera agropecuaria amenazan ecosistemas estratégicos como la Amazonía colombiana.
Los cuatro pilares del nuevo acuerdo forestal
La nueva etapa de la DCI se articula alrededor de cuatro ejes estratégicos orientados a transformar la gestión ambiental en los territorios:
- Reducción de la deforestación
Implementación de medidas para contener la expansión de la frontera agrícola y ganadera, así como el control de quemas y talas ilegales. - Economía de la biodiversidad
Impulso a modelos productivos sostenibles que permitan a las comunidades generar ingresos sin destruir el bosque. - Gobernanza forestal
Fortalecimiento del monitoreo satelital y de los sistemas de alerta temprana para detectar en tiempo real focos de deforestación. - Justicia ambiental
Coordinación entre autoridades para investigar y judicializar a los grandes determinadores de delitos ambientales y avanzar en la regulación del mercado de carbono.
Desde el Gobierno se subrayó que el enfoque busca proteger territorios vivos y fortalecer economías sostenibles en las comunidades rurales.

Comunidades en el centro de la estrategia
La ministra de Ambiente (e), Irene Vélez Torres, destacó que el nuevo ciclo del acuerdo prioriza la participación de las comunidades locales en la construcción de políticas ambientales.
Según explicó, el objetivo es que habitantes de departamentos con altos índices de deforestación como Guaviare, Caquetá y Meta se conviertan en guardianes del bosque mediante programas como Visión Amazonía.
Presión judicial por delitos ambientales
El anuncio se produce en medio de procesos judiciales por deforestación, entre ellos el juicio contra comunidades menonitas en el departamento del Meta por la tala de áreas de especial importancia ecológica, lo que ha reavivado el debate sobre el control estatal en zonas de expansión agrícola.
La Amazonía, prioridad global
La embajadora de Alemania en Colombia, Martina Klumpp, enfatizó que la protección de la Amazonía colombiana es un asunto de interés mundial ante la aceleración del cambio climático.
Tras una década de vigencia de la DCI, este mecanismo se ha consolidado como uno de los principales instrumentos de cooperación internacional para combatir la deforestación en Colombia.
Con la renovación del acuerdo, el país no solo asegura nuevos recursos financieros, sino que también busca posicionarse como referente regional en soluciones basadas en la naturaleza y en el desarrollo de un mercado de bonos de carbono más transparente y regulado.