En Colombia el alza del gas responde a intereses especulativos que buscan desestabilizar y generar incertidumbre

De acuerdo con el Plan de Abastecimiento 2023-2038, Colombia cuenta con infraestructura suficiente y proyectos de exploración en marcha que garantizan el suministro de gas natural por más de dos décadas. Entre los desarrollos clave se encuentran los proyectos costa afuera Sirius, Gorgon-Glaucus y Orca, que fortalecerán las reservas nacionales. Además, en diciembre pasado, Ecopetrol y Petrobras International confirmaron el hallazgo del mayor yacimiento de gas en la historia del país: el pozo Sirius-2, ubicado a 77 kilómetros de Santa Marta. Con más de 6 terapiés cúbicos descubiertos, este hallazgo podría aumentar en un 200% las reservas actuales y abastecer el 47% del consumo nacional en la próxima década.

Sin embargo, a pesar de este panorama positivo, la empresa Vanti anunció recientemente un incremento del 36% en la tarifa del gas, atribuyéndolo a una supuesta reducción de la producción en el Piedemonte llanero, el costo del gas importado y la necesidad de incorporar importaciones al mercado. Para la concejala Bernal, estos argumentos son inconsistentes, pues si Colombia tiene reservas suficientes y Ecopetrol ha garantizado el abastecimiento, resulta ilógico que Vanti continúe importando gas a precios elevados, afectando directamente a los usuarios con tarifas infladas.

Desde 2016, Colombia ha importado gas como respaldo, pero la producción nacional sigue siendo el principal pilar del abastecimiento. Ecopetrol ha reafirmado su compromiso con la seguridad energética, ofreciendo gas natural proveniente de los campos Cusiana, Cupiagua y Cupiagua Sur en Casanare, asegurando el suministro en los próximos años.

Ante esta situación, el Gobierno Nacional ha solicitado una investigación contra Vanti ante la Superintendencia de Servicios Públicos y la Superintendencia de Industria y Comercio para evitar abusos especulativos. Además, la Comisión de Regulación de Energía y Gas expidió la Resolución 702 012 de 2025, que facilitará la conversión de oleoductos en gasoductos, priorizando el uso de gas nacional y reduciendo los costos de transporte para los consumidores.

Estrategia especulativa

Desde el Concejo de Bogotá, la concejala Ana Teresa Bernal, del Pacto Histórico, denunció que la narrativa sobre un supuesto desabastecimiento de gas natural en Colombia es una estrategia especulativa que busca generar incertidumbre y desestabilizar el debate público. Según Bernal, esta alarma carece de sustento técnico y no refleja la realidad del abastecimiento de gas en el país.

Para la concejala, el planeamiento energético es un proceso de largo plazo y la situación actual responde a decisiones tomadas en administraciones anteriores. No obstante, enfatizó que el gobierno actual ha garantizado el abastecimiento sin interrupciones y sigue promoviendo la exploración mientras avanza en la Transición Energética para reducir la dependencia de combustibles fósiles.

“En lugar de alimentar la incertidumbre con información sesgada, es momento de respaldar decisiones que beneficien a la mayoría. Colombia tiene el gas necesario para su desarrollo; lo que hace falta es evitar que unos pocos se lucren a costa de los ciudadanos”, concluyó Bernal.