La autoridad ambiental ordenó la suspensión inmediata de una actividad avícola que operaba dentro de una zona protegida, tras denuncias por malos olores, presencia de moscas y uso indebido de agua.
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La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) ordenó la suspensión inmediata de una actividad avícola que se desarrollaba en un predio ubicado dentro de la Reserva Forestal Protectora de la Cuenca Hidrográfica del Río San Francisco, en la vereda El Perú del municipio de Guaduas, en Cundinamarca.
La medida preventiva se adoptó tras la recepción de una queja ambiental en la que habitantes del sector denunciaron malos olores, proliferación de moscas y falta de agua para el adecuado aseo de la granja.
Ante la situación, funcionarios de la Dirección Regional Bajo Magdalena de la CAR realizaron una visita técnica al predio. Aunque no se permitió el ingreso al lugar, desde el exterior se pudo constatar que la actividad avícola se encontraba en funcionamiento, pese a las restricciones ambientales del área.
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El terreno se localiza dentro de una reserva forestal de carácter nacional, destinada a la conservación y protección de los recursos naturales, por lo que este tipo de explotación pecuaria resulta incompatible con los objetivos de preservación del ecosistema.
“Se verificó que el predio cuenta con una concesión de aguas superficiales únicamente para uso doméstico, la cual estaría siendo utilizada para actividades pecuarias, situación que contraviene las condiciones otorgadas en el permiso ambiental”, explicó Karina Garzón, directora de la Regional Bajo Magdalena de la CAR.
Debido a la gravedad del caso y por competencia institucional, la corporación ambiental remitió el expediente al Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia para que determine las medidas y sanciones correspondientes.
De manera paralela, la CAR solicitó a la Inspección de Policía de Guaduas materializar la medida preventiva. La diligencia se llevó a cabo el 12 de febrero, con acompañamiento de la Dirección de Carabineros y Protección Ambiental (DICAR), funcionarios de la Alcaldía municipal y profesionales de la corporación.
La entidad reiteró que continuará reforzando las labores de vigilancia y control en áreas protegidas, con el fin de garantizar el cumplimiento de la normativa ambiental y la conservación de los ecosistemas estratégicos del departamento.