Vacunas y chequeos: claves para salvar la vida de animales rescatados

La vacunación, la desparasitación y los controles veterinarios periódicos son medidas esenciales para garantizar la salud, recuperación y adopción responsable de perros y gatos rescatados.

El creciente interés ciudadano por el bienestar animal ha impulsado acciones para proteger a miles de perros y gatos abandonados en Colombia. Según reportes recientes de centros de bienestar y refugios, al cierre de 2025 cerca del 12 % de los animales que vivían en las calles han sido rescatados y atendidos por organizaciones sociales o programas municipales, un avance que refleja el esfuerzo colectivo por brindarles una segunda oportunidad.

Sin embargo, el rescate es apenas el primer paso. Expertos advierten que garantizar la salud de estos animales requiere medidas sanitarias integrales que incluyan vacunación, desparasitación y seguimiento veterinario, indispensables para que puedan recuperarse y ser adoptados de forma responsable.

“El compromiso con la salud y el bienestar de los animales rescatados no solo transforma sus vidas, sino que también fortalece el tejido social de las comunidades. Adoptar prácticas sanitarias integrales, como la vacunación, la desparasitación interna y externa y las visitas periódicas al médico veterinario, es un paso decisivo hacia una sociedad más ética y saludable”, explicó Dadilde Carvajal, médica veterinaria y gerente técnica de la Unidad de Animales de Compañía de MSD Salud Animal en Colombia.

La compañía, dedicada a la investigación y desarrollo de soluciones para la salud animal, compartió varias recomendaciones dirigidas a familias adoptantes, rescatistas y organizaciones de protección animal.

Vacunación: primera línea de defensa

Mantener un esquema de vacunación completo es fundamental para prevenir enfermedades graves y altamente contagiosas como el moquillo canino, la parvovirosis, la rabia y la leptospirosis.

La inmunización debe iniciarse cuando el animal se encuentre en condiciones de salud adecuadas y siempre bajo la orientación de un veterinario, siguiendo los refuerzos establecidos en el calendario sanitario. Estas prácticas también son promovidas por el Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia como parte de la prevención de enfermedades zoonóticas.

Desparasitación: protección para el animal y su entorno

La desparasitación periódica es otra medida clave, ya que elimina parásitos internos como lombrices y externos como pulgas y garrapatas. Estos organismos pueden provocar anemia, dermatitis, malnutrición e infecciones, especialmente en animales debilitados por el abandono.

Un tratamiento adecuado mejora el estado general del animal, recupera su energía y apetito y reduce los riesgos para las personas que conviven con él.

Chequeos veterinarios periódicos

Los especialistas recomiendan realizar al menos dos revisiones veterinarias al año. Estos controles permiten detectar problemas que no siempre son visibles a simple vista, como enfermedades dentales, afecciones cardíacas, infecciones o secuelas de lesiones antiguas.

Además, durante estas consultas se brinda orientación sobre nutrición, comportamiento y prevención de enfermedades crónicas, aspectos clave para garantizar una vida larga y saludable.

Esterilización para reducir el abandono

La esterilización de perros y gatos rescatados, de acuerdo con su edad y condición médica, es una herramienta eficaz para controlar la sobrepoblación animal. Este procedimiento no solo evita nuevas camadas que podrían terminar en abandono, sino que también reduce ciertos riesgos de salud y comportamientos asociados al celo.

Las campañas que integran esterilización, vacunación y desparasitación han demostrado ser una de las estrategias más efectivas para mejorar la salud pública y el bienestar animal.

Educación y tenencia responsable

Finalmente, especialistas subrayan que el éxito de los procesos de rescate depende en gran medida de la educación en tenencia responsable. Esto implica que las familias adoptantes comprendan la importancia de cumplir con los controles veterinarios, respetar los calendarios de vacunación y reconocer señales de enfermedad.

Promover estos hábitos fortalece el vínculo entre humanos y animales y contribuye a construir comunidades más responsables, compasivas y respetuosas con la vida animal.

**Fotografías: Henry Barbosa. Lukas, Choco, Charly y Linda, animales rescatados de la calle y dados en adopción.