El Gobierno del presidente Gustavo Petro oficializó la eliminación de la prima especial que reciben los congresistas, un beneficio que actualmente ronda los $17 millones mensuales por persona. La medida, enmarcada en una política de austeridad, entrará en vigencia el próximo 20 de julio de 2026.
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Mediante el Decreto 0030 de 2026, el Ejecutivo derogó este pago adicional, creado en 2013 durante el gobierno de Juan Manuel Santos. Si bien inicialmente estaba destinado a cubrir gastos de congresistas no residentes en Bogotá, con los años se extendió a todos los parlamentarios y se consolidó como un factor salarial mensual.
El ministro de Hacienda, Germán Ávila, ya había anunciado la decisión, calificando estas primas como “desmedidas” y parte de un paquete de acciones para contener el gasto público. El Gobierno argumenta que la remuneración total de los legisladores es desproporcionada frente al ingreso promedio de los colombianos y la realidad económica del país.
“Se hace necesaria una reorientación inmediata de la política de gasto, sin afectar derechos fundamentales”, señala el decreto, que también recuerda que el Departamento Administrativo de la Función Pública es la única entidad competente en materia de régimen salarial de servidores públicos.
La supresión del beneficio, un viejo reclamo ciudadano, reducirá el salario de los congresistas a partir del inicio del próximo periodo legislativo. Esta fecha coincidirá con el comienzo de un nuevo gobierno, tras la salida de Petro de la Presidencia. Los ingresos parlamentarios no están ligados al incremento del salario mínimo.