Gobierno estudia eliminar prima a congresistas y repatriar inversiones de fondos de pensiones

El ministro de Hacienda, Germán Ávila, anunció que el Gobierno evalúa suprimir la prima de servicios que reciben los congresistas, como parte de un paquete de austeridad fiscal que incluye la repatriación de hasta 250 billones de pesos invertidos por fondos de pensiones en el exterior para financiar megaproyectos de infraestructura.

El Gobierno nacional estudia un conjunto de medidas orientadas a la reducción del gasto público y al fortalecimiento de la inversión en infraestructura estratégica. Así lo confirmó el ministro de Hacienda, Germán Ávila, quien señaló que una de las propuestas en análisis es la eliminación de la prima de servicios que reciben los congresistas, un beneficio que puede alcanzar cerca de 15 millones de pesos por legislador.

“Creemos que en todo esto el Congreso de la República debe hacer un esfuerzo especial. Estamos trabajando en la supresión de una de las medidas que fueron adoptadas en 2013: unas primas especiales en el Congreso, que consideramos desmedidas frente a los ingresos que allí se perciben”, afirmó el jefe de la cartera económica.

La iniciativa hace parte de una estrategia más amplia de contención del gasto y de reasignación de recursos en un contexto de estrechez fiscal, en el que el Ejecutivo busca enviar señales de austeridad y corresponsabilidad institucional.

En paralelo, el ministro Ávila reveló que el Gobierno analiza un proyecto de decreto para promover la repatriación de inversiones realizadas en el exterior por los fondos de pensiones, cuyo monto asciende a cerca de 250 billones de pesos. Según explicó, se trata de recursos pertenecientes a los trabajadores colombianos que podrían destinarse a financiar proyectos prioritarios dentro del país.

“Estamos evaluando una iniciativa que plantee la repatriación de estos recursos, que hoy se encuentran colocados en el extranjero y que pueden financiar buena parte de los proyectos estratégicos de infraestructura que necesita Colombia”, sostuvo.

Entre los proyectos que podrían beneficiarse de esta medida se destacan los ferroviarios, con inversiones estimadas en 156 billones de pesos; los viales, por alrededor de 101 billones; y otros desarrollos de infraestructura aérea, marítima y fluvial que suman cerca de 35 billones de pesos.

“Perfectamente estos recursos que están invertidos en el extranjero pueden ser traídos para garantizar la financiación de estos proyectos, sin tener que acudir a otro tipo de fuentes”, enfatizó el ministro.

No obstante, Ávila también advirtió que el Gobierno evalúa la posibilidad de aplazar algunos proyectos viales actualmente en ejecución, debido a que mantienen congelados volúmenes significativos de recursos sin avances proporcionales.

Uno de los casos que genera mayor preocupación es el del proyecto Mulaló–Loboguerrero, que, según el ministro, lleva más de 12 años estancado y mantiene cerca de 2,4 billones de pesos depositados en una fiducia.

“Es un proyecto que no avanza y que tiene recursos inmovilizados. La concesionaria ha venido alargando e imposibilitando un acuerdo que permita el retiro de estos dineros, buscando un exceso de rentabilidad”, señaló.

El ministro recalcó que esos 2,4 billones de pesos podrían cubrir casi la mitad de las necesidades adicionales de financiación que enfrenta actualmente el Gobierno nacional.

“Tenemos una alta preocupación sobre este tema y esperamos una respuesta razonable por parte del Grupo Aval”, concluyó Germán Ávila.

Las propuestas anunciadas abren un nuevo frente de debate político y económico, tanto en el Congreso como en el sector financiero, en momentos en que el Ejecutivo busca equilibrar las finanzas públicas sin frenar el desarrollo de proyectos estratégicos para el país.