Enel culmina mantenimiento en El Guavio y refuerza la seguridad energética del país

Enel Colombia finalizó con éxito en noviembre un mantenimiento mayor en la Central Hidroeléctrica El Guavio, la más grande del país, con una capacidad instalada de 1.260 MW y responsable de cerca del 7 % de la generación eléctrica nacional. Las labores, que incluyeron trabajos subacuáticos inéditos en Colombia, garantizarán la estabilidad, confiabilidad y operación segura de la planta.

Durante cerca de un mes, alrededor de 500 personas participaron en este proyecto estratégico, entre personal técnico de Enel y contratistas nacionales e internacionales, además de buzos especializados provenientes de México, encargados de ejecutar labores de alta complejidad en el embalse.

Uno de los hitos del mantenimiento fue la intervención subacuática en la bocatoma de la central, realizada por primera vez en el país bajo los más altos estándares de seguridad e innovación. En condiciones extremas —con nula visibilidad y bajas temperaturas— un grupo de buzos se sumergió hasta 120 metros de profundidad para instalar una pantalla de protección de casi ocho metros de altura, equivalente a un edificio de tres pisos. Esta estructura, compuesta por láminas de acero, fue instalada sobre la rejilla existente con el objetivo de evitar el ingreso de sedimentos al sistema de generación, cuyo aumento en el embalse obedece a procesos naturales.

La instalación subacuática se extendió por 23 días, periodo en el que los buzos de saturación alternaron sus jornadas de trabajo con tiempos de recuperación en una cámara hiperbárica, de la cual no salieron durante toda la operación, permitiendo la adecuada adaptación a los niveles de presión. La complejidad de esta intervención exigió una planificación rigurosa, coordinación entre múltiples equipos y estrictos protocolos de seguridad humana, incluyendo un plan de emergencias con personal médico especializado en eventos bariátricos y soporte hiperbárico.

Adicionalmente, se emplearon vehículos operados remotamente (ROVs) para reducir la exposición directa de los buzos a zonas de alto riesgo, como corrientes súbitas, impactos por piezas móviles o descargas inesperadas. Aunque los trabajos fueron exitosos, Enel aclaró que se trata de una medida provisional, que protegerá la operación de la planta hasta la construcción de una nueva bocatoma.

El segundo frente de trabajo se desarrolló en la caverna de máquinas, ubicada en el municipio de Ubalá (Cundinamarca). Allí se ejecutaron mantenimientos mayores en las unidades 1, 3 y 5; se reemplazaron los sellos de las válvulas esféricas de cuatro unidades de generación; y se optimizaron los sistemas de refrigeración de unidades auxiliares y de una de las principales. Asimismo, se realizó el vaciado e inspección del túnel de carga y trabajos de reingeniería en uno de los ductos de salida, incluyendo válvulas de sobrepresión.

Aunque el mantenimiento se extendió durante todo noviembre, la central estuvo fuera de servicio por 25 días sin afectar el suministro eléctrico del país. En coordinación con el Sistema Interconectado Nacional, la demanda fue atendida por otras centrales, garantizando la continuidad y estabilidad del sistema.

Estas labores, que hacen parte del compromiso de Enel con la seguridad energética de Colombia, representaron una inversión superior a los 18 millones de euros y permitirán que la Central Hidroeléctrica El Guavio continúe aportando energía limpia, confiable y sostenible al país.