BOG25: la bienal que convirtió a Bogotá en un gran museo social

La Bienal Internacional de Arte y Ciudad superó todas las expectativas con más de tres millones de visitantes, una ocupación masiva del espacio público y un legado cultural que trasciende su cierre.

Dentro de los balances culturales de Bogotá D. C. hay un hito indiscutible: la Bienal Internacional de Arte y Ciudad BOG25. El evento, concebido para democratizar el acceso al arte y activar la ciudad desde el espacio público, terminó desbordando las proyecciones iniciales y consolidándose como uno de los mayores sucesos culturales recientes de la capital.

Según cifras de la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte, alrededor de tres millones de personas participaron en la bienal durante más de un mes. La gratuidad del evento fue un factor clave para la masiva afluencia de público, que recorrió calles, plazas y cerca de 30 sedes distribuidas por la ciudad. El fenómeno se reflejó también en redes sociales, donde miles de ciudadanos registraron su paso por la bienal con selfies, fotografías y videos, convertidos en testimonio de una experiencia colectiva.

“El resultado ha sido mucho mejor de lo que esperábamos”, afirmó el secretario de Cultura, Sergio Trujillo, al subrayar que la BOG25 fue mucho más que un museo al aire libre: “Fue un gran suceso social para Bogotá”. En su balance, el funcionario destacó que la bienal transformó la conversación urbana y generó una sensación de orgullo ciudadano. “La gente ama más a Bogotá después de la bienal”, sostuvo.

Un evento masivo y diverso

Iván Argote – Plazoleta del Rosario

Durante siete semanas, la BOG25 registró una asistencia que incluyó 426.578 visitantes en salas y 2 millones 591 mil personas en espacios públicos, confirmando la eficacia del modelo de arte expandido y accesible. El evento reunió artistas nacionales e internacionales y articuló una amplia red institucional y ciudadana.

BOG25 en cifras

  • 12 países participantes
  • 28 sedes y espacios expositivos
  • Más de 250 artistas nacionales e internacionales
  • 905 estudiantes en visitas guiadas
  • 000 personas en la inauguración en la Plaza de Toros La Santamaría
  • 578 asistentes en salas
  • 591.000 visitantes en espacios públicos

Uno de los logros más relevantes fue la alianza con 65 entidades públicas y privadas, que permitió fortalecer las curadurías y promover el trabajo de artistas y curadores bogotanos. La bienal también dialogó con otros eventos del circuito cultural, como la feria Unfair, realizada en el Hotel Tequendama, ampliando su impacto en el ecosistema artístico de la ciudad.

El arte como acción colectiva

BOG25: Canto del río acción que cubrió de flores el Eje Ambiental en Bogotá

Entre los momentos de mayor participación ciudadana se destacó la acción colectiva ‘El canto del río’, una intervención en el Eje Ambiental que reunió 150.000 flores. La instalación, descrita por Trujillo como “la obra menos costosa de la bienal porque no nos costó nada”, surgió como una apuesta para activar el espacio público desde el primer día.

Las flores, donadas por Asocolflores, fueron instaladas con el apoyo del equipo de Cultura Ciudadana y la participación espontánea de los ciudadanos. “No fue un artista diciendo esta es una autoría; no hay un artista, hay un interés de poner un lienzo nuevo sobre la ciudad y que sobre ese lienzo la gente cree”, explicó el secretario. El resultado fue una apropiación masiva del espacio urbano, amplificada por millones de visualizaciones en medios y plataformas digitales.

Un legado que permanece

El impacto de la BOG25 no se agota con su cierre. La bienal deja un legado material y simbólico para la ciudad. Entre las obras permanentes se encuentra una escultura de Carlos Castro, de más de 12 metros de altura, instalada en la Biblioteca Virgilio Barco; la restauración de los columbarios del Cementerio Central con una intervención de Beatriz González; y un mural de más de 120 metros cuadrados, elaborado con más de 80.000 tapas, en una estación de TransMilenio, con la participación de habitantes de calle.

A estas intervenciones se suma la obra del artista mexicano Jorge Méndez Blake en el Archivo Distrital, un espacio que, gracias a la bienal, fue descubierto por muchos bogotanos que no solían visitarlo. Además, aún están previstas nuevas intervenciones en el sistema TransMilenio.

BOG25: instalación sobre la fachada del edificio de la CAR

Mirando hacia 2027

Con cifras récord, apropiación ciudadana y un legado tangible, la BOG25 se consolida como un referente del arte público en América Latina. El desafío ahora será mayor: repetir y superar el éxito en la bienal de 2027, manteniendo el espíritu de participación, acceso gratuito y construcción colectiva que convirtió a Bogotá, durante siete semanas, en una ciudad atravesada por el arte y la celebración.