La Secretaría de Ambiente de Bogotá anunció un plan piloto para instalar jardines verticales en las columnas del futuro metro, con asesoría de Monterrey (México). La iniciativa busca reverdecer la infraestructura de transporte masivo y reducir la huella ambiental de la ciudad.

Bogotá se prepara para dar un nuevo paso en sostenibilidad urbana con la instalación de jardines colgantes en el viaducto del metro, un proyecto que contará con la asesoría técnica de la ciudad de Monterrey (México). Según la Secretaría de Ambiente, las primeras pruebas iniciarán este semestre en algunas columnas del trazado elevado, con diseños que buscan embellecer el espacio público y contribuir a la captura de emisiones contaminantes.
El plan piloto permitirá evaluar la viabilidad de extender los jardines verticales a lo largo de todo el viaducto, convirtiendo esta infraestructura no solo en un sistema de transporte masivo sostenible y de cero emisiones directas, sino también en un corredor verde que aporte a la calidad del aire y al reverdecimiento de la ciudad.

“Estamos trabajando de la mano con Monterrey para determinar qué tan factible es el reverdimiento de todas las columnas del metro. Este semestre arrancaremos con un pilotaje”, explicó Adriana Soto, secretaría de Ambiente de Bogotá.
Si las pruebas resultan exitosas, Bogotá replicará la estrategia en todo el trazado elevado, integrando naturaleza y movilidad sostenible en un proyecto que podría convertirse en referente de diseño urbano en América Latina.