Bosa, Ciudad Bolívar, Usme, Tunjuelito, Rafael Uribe Uribe y San Cristóbal enfrentan una crisis ambiental marcada por la contaminación del aire y el deterioro de sus ecosistemas. El Jardín Botánico de Bogotá lidera un plan de intervención para recuperar el verde y transformar la calidad ambiental en estas localidades del sur de la ciudad.
![]()
En el sur de Bogotá, los indicadores ambientales en localidades como Ciudad Bolívar, Usme, Tunjuelito, Rafael Uribe Uribe, San Cristóbal y Bosa revelan un panorama crítico. Las fuentes móviles (vehículos) y fijas (industrias) son las principales responsables del deterioro del aire, generando nubes de polvo, humo y hollín que afectan directamente la salud y el bienestar de miles de habitantes.
En este contexto, los ríos Fucha y Tunjuelo, que recorren varias de estas zonas, transportan aguas altamente contaminadas hacia el río Bogotá, intensificando su ya precaria situación ambiental. A esto se suma el déficit de cobertura vegetal: Bosa, por ejemplo, tiene apenas un árbol por cada 20 personas.
Para hacer frente a esta crisis, el Distrito priorizó la renaturalización del sur de Bogotá, con el propósito de recuperar la cobertura vegetal mediante arbolado, jardinería y huertas urbanas. Una de las iniciativas clave es la Zona Urbana por un Mejor Aire (ZUMA) Bosa Apogeo, un proyecto liderado por el Jardín Botánico de Bogotá (JBB) para revertir los efectos de la contaminación atmosférica.
![]()
Inicialmente concebido para intervenir 228 hectáreas, el proyecto ZUMA amplió su alcance a 1.224 hectáreas, abarcando sectores de las localidades de Bosa, Kennedy, Ciudad Bolívar y Tunjuelito. Según Germán Darío Álvarez, subdirector técnico operativo del JBB, ya se ejecutan diversas acciones de arbolado, jardinería y agricultura urbana.
“Queremos generar conexiones entre los sitios de la estructura ecológica principal de la cuenca del río Tunjuelo. Ya se están realizando plantaciones, replantes, tratamientos a árboles adultos y mantenimientos a jardineras y huertas”, explicó Álvarez.
![]()
Durante la última semana, el grupo de arbolado joven del JBB desarrolló varias actividades de recuperación ambiental. En el parque Madelena Sector I, en Ciudad Bolívar, se plantaron 64 árboles de especies nativas como chicalá amarillo y rosado, caucho sabanero, fucsia arbustiva y hayuelo, con participación de líderes comunitarios y vecinos del barrio.
En la avenida Villavicencio, entre la Primero de Mayo y la calle 62 sur, se replantaron 23 individuos de especies ornamentales y funcionales para los polinizadores, como sietecueros, cedros y metrosideros. El ingeniero Héctor Moreno destacó que estas especies no solo embellecen el entorno, sino que florecen varias veces al año y cumplen un papel clave en los servicios ecosistémicos.
El parque Las Américas, en Kennedy, también fue intervenido con la recuperación de 32 árboles, gracias al apoyo de estudiantes del colegio Integración Moderna. “Plantamos o replantamos 119 árboles y arbustos en tres localidades. Con el aumento de la cobertura vegetal, renaturalizaremos estos territorios y mejoraremos la calidad del aire”, aseguró Álvarez.
![]()
La educación ambiental es otro eje del proyecto. En el colegio Débora Arango Pérez de Bosa, se realizó una jornada de retutorado de árboles con estudiantes de sexto grado, quienes elaboraron mensajes de conciencia ecológica. En el parque El Porvenir, estudiantes de la Ciudadela Educativa ayudaron en el mantenimiento del arbolado.
“Los colegios se están convirtiendo en verdaderos guardianes del arbolado urbano”, afirmó Juan Joya, ingeniero encargado de Bosa.
Con este enfoque integral, Bogotá busca reconciliarse con la naturaleza en uno de sus territorios más afectados por el crecimiento urbano desordenado y la contaminación, marcando un camino hacia una ciudad más sostenible, verde y resiliente.
GALERIA:
![]()
![]()
![]()
![]()
![]()