Ozzy Osbourne y Black Sabbath se despiden con histórico concierto benéfico en Birmingham

“Back to the Beginning”, el último show de Black Sabbath y Ozzy Osbourne, estremeció Birmingham y al mundo entero con una noche inolvidable de rock, solidaridad y legado.

El pasado 5 de julio, el legendario Ozzy Osbourne y la icónica banda Black Sabbath pusieron fin a su carrera musical con un concierto de despedida en el estadio Villa Park de Birmingham, Reino Unido. El evento, titulado Back to the Beginning, no solo marcó el cierre de una era en la historia del heavy metal, sino que también dejó una huella imborrable en el ámbito de la filantropía, al recaudar más de 200 millones de dólares para organizaciones como Cure Parkinson’s, el Hospital Infantil de Birmingham y el Hospicio Infantil Acorn.

Más de 40.000 personas asistieron presencialmente al estadio, mientras que 5,8 millones de espectadores lo siguieron vía streaming en todo el mundo. El espectáculo comenzó con un set solista de Osbourne, acompañado por su banda compuesta por Zakk Wylde, Mike Inez, Adam Wakeman y Tommy Clufetos. Interpretaron clásicos como “Crazy Train” y “Mama, I’m Coming Home”.

Luego, Ozzy se reunió con los miembros originales de Black Sabbath —Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward— para interpretar himnos históricos como “War Pigs”, “Iron Man”, “N.I.B.” y “Paranoid”, en un cierre cargado de emoción. Sentado en un trono negro, debido al Parkinson que le fue diagnosticado en 2020, el “Príncipe de las Tinieblas” agradeció visiblemente conmovido:
“Es la última canción de todas. Su apoyo nos ha permitido vivir una vida increíble. Gracias desde el fondo de nuestros corazones”.

El evento fue producido por Live Nation y conducido por el actor Jason Momoa. La curaduría artística estuvo a cargo de Tom Morello (Rage Against The Machine), quien logró reunir un cartel sin precedentes con bandas como Metallica, Slayer, Pantera, Lamb of God y Anthrax. También participaron dos supergrupos improvisados con figuras como Billy Corgan, Nuno Bettencourt, K.K. Downing y Vernon Reid, entre otros.

La transmisión —realizada por Mercury Studios y Kiswe— tuvo un retraso de dos horas respecto al show en vivo. Los boletos digitales costaban $29,99 dólares e incluían acceso a la repetición durante 48 horas; también se ofreció un paquete con camiseta oficial por $64,98 dólares.

Además del concierto, se realizó una subasta benéfica con artículos únicos como guitarras Gibson autografiadas, una máquina de pinball de Guns N’ Roses y discos de oro y platino de Sabbath, Zeppelin y Metallica.

Para cerrar la velada, Ozzy recibió un pastel conmemorativo y el cielo de Birmingham se iluminó con fuegos artificiales. En las pantallas del estadio apareció un último mensaje:
“Gracias por todo, ustedes son jodidamente increíbles. Birmingham para siempre”.

Ozzy Osbourne y una postal para la eternidad: En la fila superior, de izquierda a derecha, está formada por Rex Brown (Pantera), Tobias Forge (Ghost), David Draiman (Disturbed), James Hetfield (Metallica), Tony Iommi (Black Sabbath), Steven Tyler (Aerosmith), Ozzy Osbourne (Black Sabbath), Robert Trujillo (Metallica), Philip Anselmo (Pantera), Geezer Butler (Black Sabbath), Sammy Hagar y Kirk Hammett (Metallica). La fila inferior presenta, de izquierda a derecha: Mike Inez (Alice in Chains), Zakk Wylde (Ozzy Osbourne / Pantera), Bill Ward (Black Sabbath), Lars Ulrich (Metallica) y Billy Corgan (Smashing Pumpkins).

El momento fue inmortalizado por el reconocido fotógrafo Ross Halfin, quien capturó la foto oficial del evento. En ella aparecen leyendas del rock y el metal como James Hetfield, Steven Tyler, Tobias Forge, Lars Ulrich, Kirk Hammett y Billy Corgan, junto a los miembros de Sabbath.

Así concluye el viaje de una de las bandas más influyentes de todos los tiempos. Con un adiós inolvidable, Ozzy Osbourne y Black Sabbath no solo celebraron su legado, sino que reafirmaron su lugar eterno en la historia del rock… y de la solidaridad.