Una mujer bajo presunto efecto de alcohol o drogas realizó varios disparos desde el balcón de un apartamento en el norte de Bogotá. Habitantes denuncian falta de reacción efectiva por parte de las autoridades.
![]()
Una grave situación de orden público generó alarma entre los residentes del conjunto residencial Nilo, zona Alejandría ubicado en el sector Mazuren, al norte de Bogotá, luego de que una mujer realizara varios disparos al aire desde el balcón de un apartamento en la tarde del domingo 13 de julio. El hecho, que quedó registrado en videos tomados por vecinos, ha encendido las alertas sobre los riesgos del porte irresponsable de armas y la respuesta de las autoridades.
Según testigos, la mujer, que se encontraba en una aparente reunión con varios hombres, hizo uso de un arma de fuego —al parecer automática— mientras mostraba signos de estar bajo los efectos del alcohol o sustancias psicoactivas. Los disparos, reportados hacia las 3:00 p.m., provocaron pánico entre los residentes del conjunto residencial.
“Al principio pensamos que eran pólvora o ruidos externos, pero luego supimos que venían del balcón de uno de los apartamentos. Fue muy angustiante”, relató un residente.
Videos y audios compartidos en los grupos internos del conjunto revelaron la gravedad del episodio. En ellos se observa cómo la mujer, visiblemente alterada, desde un piso elevado, realiza los disparos y responde con insultos al ser grabada por sus vecinos.
![]()
Pese a las múltiples llamadas al CAI de Mazurén, los uniformados que llegaron al lugar no pudieron ingresar al apartamento, pues la mujer les negó el acceso alegando estar en duelo por la muerte de un familiar. La Policía indicó que acudieron en tres ocasiones al inmueble por reiterados reportes de ruido, disparos y música a alto volumen, pero en ninguna de las visitas se les permitió el ingreso.
“Nos sentimos totalmente desprotegidos. Las autoridades dicen que sin una denuncia formal no pueden actuar. ¿Qué esperan? ¿Una tragedia?”, expresó un vecino con indignación.
Este nuevo episodio reaviva el debate sobre el porte de armas y el deterioro de la convivencia urbana en Bogotá. “Esa cultura del arma, el trago y la droga es la misma mentalidad narco que está dañando al país”, afirmó uno de los residentes en medio del rechazo generalizado por lo ocurrido.
La Fiscalía General de la Nación abrió una investigación por el delito de porte ilegal de armas y asignó el caso a un fiscal que deberá adelantar diligencias urgentes, incluyendo la toma de declaración jurada a la implicada.
Asimismo, la Inspección de Policía de Suba inició una acción legal por infracción al Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana.
El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, rechazó categóricamente lo sucedido y pidió celeridad en las investigaciones. “Solicité a la Fiscalía y a la Policía que se investigue con prontitud este hecho. El día que una bala disparada al aire le caiga a un niño en la cabeza, toda la ciudad lo lamentará”, advirtió el mandatario.
Este nuevo caso reabre el debate sobre el porte irresponsable de armas en zonas residenciales y la falta de herramientas legales para que las autoridades actúen con mayor contundencia ante situaciones de riesgo evidente. Mientras tanto, los habitantes del conjunto Nilo continúan exigiendo respuestas y garantías de seguridad.