Un siglo de Estados Unidos: de Wilson a Trump

Cuando Washington abandonó su neutralidad, se decidió la Primera Guerra Mundial. El presidente Wilson sentó las bases del orden mundial liberal, hace cien años. Un orden que Trump está a punto de destruir.

El globo terráqueo: monumento a Woodrow Wilson frente a la sede de la ONU en Ginebra, Suiza.

A principios de enero de 1918, el presidente de EE. UU., Woodrow Wilson, presentó su plan de 14 puntos ante ambas cámaras de su Congreso. Dicho plan fijaba los objetivos de la guerra de Estados Unidos en Europa y Oriente Medio, pero, sobre todo, esbozaba la reorganización de los Estados. Un nuevo orden en el que el derecho a la autodeterminación de los pueblos debería constituir la pauta. Pero los 14 puntos de Wilson iban más allá: el presidente de Estados Unidos exigía el libre comercio, el fin de la diplomacia secreta y la creación de una Liga de Naciones.

Así, en resumen, ya en 1918 se reconocía el orden mundial liberal que luego se construyó después de la Segunda Guerra Mundial, bajo el liderazgo de Estados Unidos. Un orden mundial que prevaleció a medida que más y más países se unían. Un orden que ahora parece amenazado por un presidente de Estados Unidos.

¿Adiós a los pilares de la política exterior de Estados Unidos?

Donald Trump es un solitario. En los últimos cien años, no había habido ningún jefe de Estado que haya desafiado los fundamentos de la política exterior de Estados Unidos tan fundamentalmente como su cuadragésimo quinto presidente.

Siempre ha habido fuerzas aislacionistas en Estados Unidos. Wilson también fracasó con su concepto de orden de paz internacional. Pero el que rechazó su programa de 14 puntos fue un Congreso aislacionista, y no la Casa Blanca. Es por eso que Wilson sigue siendo considerado un pionero del internacionalismo estadounidense. Hasta la controvertida participación en la Primera Guerra Mundial, Estados Unidos se había mantenido, por tradición, al margen de los conflictos internacionales, especialmente en Europa.

Wilson: política exterior cooperativa

Tras los horrores de la guerra, Wilson concluyó que Estados Unidos debería seguir una política exterior multilateral y cooperativa. Wilson lo enfatizó en su discurso de guerra de 1917: “El mundo debe ser seguro para la democracia”. Wilson no quiso decir que Estados Unidos lograría dicho objetivo solo, sino que todo el conjunto de naciones lo haría, bajo el liderazgo estadounidense.

Conferencia de potencias occidentales en París 1919. De derecha a izquierda, los presidentes Woodrow Wilson, de Estados Unidos; Georges Clemenceau, de Francia; Vittorio Orlando, de Italia y David Lloyd George, de Gran Bretaña.

Una “Liga de Naciones” debería proporcionar el marco para esta política cooperativista internacional. Wilson quería crear una organización que respetara el consenso común, y en la que valiera una voz y un voto, así como el derecho de veto de cada país. Un proyecto controversial, que por lo mismo, solo perduró tres décadas.

Trump: decisiones unilaterales

Bajo la presidencia de Trump, Estados Unidos ha abandonado numerosos tratados sancionados por la ONU y se ha retirado de varias de sus agencias. “Con su postura nacionalista, Trump es el polo opuesto a Wilson”, dice John Cooper, profesor emérito de la Universidad de Wisconsin, y biógrafo de Wilson, quien agrega que “Trump quiere actuar completamente solo en el mundo, resaltando su fortaleza masculina y tomando decisiones unilaterales como resultado del estado de ánimo“.

Trump y Wilson  no solo se diferencian en su actitud frente al papel internacional de Estados Unidos. Su actitud hacia la inmigración tampoco podría ser más diferente. Wilson rechazó claramente la xenofobia surgida en Estados Unidos durante la Primera Guerra Mundial contra los inmigrantes, especialmente contra los potenciales refugiados de guerra de Europa. Cuando el Congreso aprobó una ley para restringir la inmigración en 1917, Wilson la vetó. Pero el Congreso anuló el veto con una mayoría de dos tercios, una muestra de cuán fuerte ha sido la animadversión contra los inmigrantes, ya en esa época.

“Wilson odiaba a los demagogos”

Los paralelos con el presente son evidentes. La diferencia es que Trump, como candidato y como presidente, no solo no ha combatido la rampante xenofobia sino que la ha promovido. Peor aún: Trump no solo ataca verbalmente a los inmigrantes sin papeles sino que usa su poder para hacer separar a sus familias y deportarlas. Además, quiere restringir la inmigración legal a Estados Unidos y reducir el número de refugiados a un nivel históricamente bajo.

Todavía es demasiado pronto para juzgar cómo terminará la confrontación de Trump con el mundo. Pero dos años de presidencia son suficientes para que Cooper esté convencido de que Woodrow Wilson vería “con horror” la presidencia de Trump. “Trump está todo el tiempo agitando, y Wilson odiaba a los demagogos“, concluye el biógrafo. Esta es una diferencia significativa entre los dos presidentes que han marcado el siglo estadounidense entre 1918 y 2018.

Noviembre 11 de 2018

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