¡La educación bandera de todos!

Por Cristian Sneyder Rodríguez Aguilar

A propósito de lo acontecido hace dos días con la movilización de las universidades públicas, hay varias cosas que resaltar:

Primero: La vanguardia del movimiento estudiantil mostró una vez más, como en épocas de la MANE que sigue siendo un actor relevante e impulsor de cambios sociales.

Segundo: Es triste ver cómo este hecho se ha convertido en foco de disputas y polarización entre la comunidad estudiantil. La universidad pública no está en contra de los beneficiarios del programa Ser Pilo Paga. Al contrario, para impulsar este movimiento por la defensa de la educación pública, irreverente y transformadora. Es de suma importancia unirnos todos. Públicos, privados, Pilos, No pilos y comunidad. Apelando a lo que nos une y no a lo que nos separa.

Tercero: La deuda histórica que se tiene con las universidades públicas es enorme. Ser Pilo Paga es una medida pasajera que a más de 30.000 personas nos ha dado la oportunidad de estudiar. Pero no podemos olvidarnos de los que no pueden acceder a este beneficio y que tampoco tienen la oportunidad de acceder a la educación superior.

Cuarto: Los retos. Llevar cobertura a las regiones y municipios apartados para que las personas puedan estudiar en su región además de  contribuir al desarrollo de la misma, y no tengan necesariamente que venir a estudiar a Bogotá, separándose de sus familias. Integrar las universidades privadas bajo estándares de exigencia y calidad. Así como supervisión estricta a las a estas instituciones en cuanto a calidad y el destino de las matrículas de los estudiantes. Y por último generar una política de educación inclusiva y asequible a todos. Que trascienda más allá de la coyuntura o el gobierno de turno para poner el interés general por encima del particular.

En suma, no podemos despreciar el gran aporte a la sociedad que la educación pública ha hecho, compitiendo con calidad. Los beneficiarios de Ser Pilo Paga no deben ser señalados como los culpables de la crisis en la educación que vivimos hoy ni debemos sentirnos como tales. Los estudiantes de universidad pública tampoco pueden ser señalados de odiar o detestar a los Ser Pilo Paga y mucho menos seguir siendo estigmatizados como vándalos, discurso que intenta deslegitimar la protesta.

Movilizarnos y actuar en conjunto es indispensable así como incluir a otros sectores de la sociedad son las clave para hacer de Colombia la más educada, no en un papel ni como eslogan de gobierno, sino como realidad. Hacer de la educación una lucha común, una lucha de todos.

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Cristian Sneyder Rodríguez Aguilar, nació el 18 de julio de 1998 en el hermoso municipio de Suacha, tiene 18 años  y es estudiante de tercer semestre de Política y Relaciones Internacionales en la Universidad Sergio Arboleda e integrante de  la agrupación política Suacha Común Alternativa.  Apasionado de la lectura, escritura y el metal. Soñador pero con los pies muy en la tierra. Comprometido con la construcción de la paz y un mejor país para todas y todos por medio de la trasformación social; así como en darle una segunda oportunidad al municipio de Suacha.

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